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AVANCE, la revista cuarentona

Rolando Tello, director de la revista.

La revista AVANCE, editada en Cuenca, acaba de cumplir 40 años de circulación. Un hito que marca el ejercicio periodístico de la ciudad, no solo por la calidad de los contenidos, sino por el tiempo de servicio en tanto en cuanto revista.

Su director, Rolando Tello Espinoza, refiere algunos aspectos que delinean el devenir de AVANCE.

.- ¿Cómo nació AVANCE?

Nació semanario, el 14 de mayo de 1978. Tempranas experiencias periodísticas nos indujeron a crear un medio propio al que llamamos AVANCE. Lo fundamos Marco Tello, Eliécer Cárdenas, Román Carpio Vintimilla, Segundo Abad, Enrique Delgado Medina y Rolando Tello. Julio Carpio Vintimilla se incorporó pronto y se mantiene hasta ahora. El epígrafe al pie del logotipo, “Por el derecho del pueblo a la Información”, sintetiza lo que pretendíamos con la publicación.

.- Entonces retornaba la democracia. ¿Había menes﷽﷽﷽﷽﷽gnas polse encuentra informaciional.en septiembre de 1981 -va fundamos mi hermano libertad para el periodismo?

Después de 108 ediciones dominicales del semanario, en septiembre de 1981 lo convertimos en la revista mensual que empezó por el número 1. El semanario vivió el proceso de retorno constitucional y los números de entonces guardan –entre variedad de temas-, información histórica, anécdotas, pugnas y crímenes políticos en las elecciones presidenciales entre 1978 y 1979. ¿Cómo olvidar el asesinato de Abdón Calderón Muñoz y a su autor intelectual, Bolívar Jarrín Cahueñas, ministro de gobierno de la Junta Militar? ¿O las elecciones que ganó el binomio Roldós-Hurtado, con nueve meses de disputas entre primera y segunda vuelta?

Eliécer Cárdenas, Román Carpio Vintimilla (+), Marco Tello, Segundo Abad, Jaime Galarza Zavala y Rolando Tello. Galarza, colaborador ocasional, estaba de visita por el naciente medio. El único que falta es Enrique Delgado (+), encargado de lo publicitario.

Había presiones sobre los medios. Pero una pequeña publicación como la nuestra se dio ciertas libertades, como cuando la dictadura ordenó publicar un comunicado alusivo a su inocencia en el “caso Calderón”. Los grandes periódicos lo hicieron colocando en la parte superior “Intereses Generales”. Nosotros lo hicimos, pero con la frase “Intereses de los Generales”. Y no nos pasó nada.

.- ¿La línea editorial que asumió AVANCE y sus primeros enfoques?

En un párrafo del primer editorial, titulado “Nuestra Presencia”, está la respuesta: “Las columnas están abiertas a todas las inquietudes de la sociedad. La opinión, la denuncia, el reconocimiento, la reprobación, la crítica en donde se acrisola la verdad, el humor como ascua de la inteligencia para iluminar el verdadero contorno de los hombres y de sus acciones, orientarán esta labor editorial”.

.- ¿La revista ha sufrido presiones, amenazas, del poder local o nacional?

A veces, en forma vedada, en lo publicitario. Pero jamás

claudicamos y hemos sido leales al no ceder a presión alguna: nunca alabamos ni censuramos a alguien sin motivo ni sustento.

.- ¿Cómo ha evolucionado AVANCE en contenidos y tecnología?

Inicialmente las artes gráficas eran apenas más avanzadas de cuando Solano sacó en 1828 El Eco del Asuay: tipos móviles, linotipos, chivaletes, clichés, monocromía, prensas planas, compaginado manual. Hemos vivido el desarrollo vertiginoso de la industria gráfica, que convirtió en piezas de museo esos equipos. Para publicar a color había que imprimir tricomías o tetracromías. Artículos, informaciones y reportajes se los escribía en máquinas manuales y debían “sacarse a limpio” para que los levantadores de textos los volvieran a escribir en las linotipos.

Las fotografías, otra cosa increíble. Había que buscar un fotógrafo para las tomas requeridas con cámaras de rollos que luego debían revelarse para escoger las apropiadas. Después, mandar a fabricar el cliché de las fotos, en láminas de plomo que se las acomodaba en la plancha de impresión. Quizá hoy es incomprensible este proceso, cuando las fotos captadas con el celular se puede transmitirlas de inmediato a cualquier parte del mundo. Nuestro fotógrafo oficial fue Vicente Tello Tapia.

Los contenidos han evolucionado actualizándose a los tiempos, para darle al lector materiales que le entren por los ojos. La revista no puja por temas que se desactualizan al día y hay libertad para elaborar sin las presiones del tiempo textos más profundizados y pensados que los de las notas cotidianas.

.- ¿Alguna vez dejó de circular la revista?

Sí. En noviembre de 1990 salió la edición Nro. 102 y vino una pausa hasta abril de 2000, cuando reapareció con el Nro.103 y está hoy en el número 344. La suspensión fue porque diario El Comercio convocó a un concurso para Jefe de Redacción en Cuenca, cargo que lo gané y me incorporé al diario nacional. Fue oportunidad de capacitación profesional en un período en el que dicho periódico cumplía una etapa de renovación en temas de redacción, contenidos y avances técnicos frente al desarrollo de otros sistemas de comunicación, como la TV y la informática que ya se avizoraba como una amenaza si los diarios no se preparaban para asumir su nuevo rol en la redacción y ante el público.

.- ¿Qué sucesos, sobre todo locales, le tocó registrar a AVANCE?

Es difícil recordar, súbitamente, temas de tantos años y en miles de páginas. Merecen destacarse los artículos a lo largo de la trayectoria de AVANCE escritos por Eliécer Cárdenas, Marco Tello, Julio Carpio, en la primera etapa de la revista y hasta hoy, así como los de Eugenio Lloret, Yolanda Reinoso, Alba Luz Mora, que se integraron a partir del 2000. En 1983 el reportaje “Proyecto Paute: majestuoso monumento al trabajador ecuatoriano” fue seleccionado por la agencia EFE para representar al periodismo del Ecuador en el premio internacional que convocaba esa agencia española. En 1986 el director de AVANCE fue secuestrado por miembros de Alfaro Vive Carajo para una entrevista clandestina con el número uno de esa organización terrorista, Arturo Jarrín, lo que se convirtió en un tema de repercusión nacional.

.- ¿Los colaboradores en los cuarenta años?

Muchos nombres. Ha habido permanentes, a los que aludí, frecuentes y ocasionales. Jorge Calvache mantuvo una columna deportiva; Jaime Galarza Zavala, también, con temas políticos. Monseñor Alberto Luna escribió muchos artículos que al revisarlos hoy comprueban su pensamiento religioso inconforme con posiciones retardatarias y hasta reprochables de la iglesia católica, como las cruces de los caminos o capillitas con alcancías para recibir limosnas. En ningún otro medio fue más frontal monseñor Luna. Elson Rezende de Melo, brasileño que dirigió la Escuela de Periodismo de la Universidad de Cuenca, colaboró mientras vivió en esta ciudad con artículos y caricaturas. Antonio Borrero Vintimilla y René Durán también escribieron artículos.

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.- ¿Podría citar anécdotas o sinsabores de los cuarenta años?

No cabrían en este espacio. Me limitaré a contar que el mismo día en que publicamos el primer número del semanario también salió otro semanario, El Clarín, de Manuel Neira, que salió aproximadamente un año y cerró para siempre. Muchas veces, hasta poco antes de que él muriera en febrero de 2015, comentábamos amistosamente el tema y expresaba su admiración por nuestro esfuerzo. También, que hacia 2006 una joven cuencana residente en los Emiratos Árabes había leído Avance en la web y nos mandó por internet un artículo para que consideráramos publicarlo. Desde entonces ella no falta nunca: es Yolanda Reinoso Barzallo.

.- El aparecimiento de otras revistas, ¿impactó en AVANCE?

Hemos visto aparecer y desaparecer revistas. Algunas salieron con lanzamientos solemnes y publicitados, pero desaparecieron antes de diez ediciones. La revista municipal Tres de Noviembre, que salió en julio de 1917 por primera vez, en más de un siglo ha sacado a luz algo más de 170 números. Hay algunas publicaciones, especialmente deportivas, con características de revista, de irregular periodicidad. Su presencia o su ausencia no impactan de manera alguna en la nuestra.

.- AVANCE ha logrado permanecer cuatro décadas. ¿Cómo ha sido posible?

Por vocación, hacemos lo que nos gusta y creemos poder hacerlo. Además tenemos algún apoyo –nunca será suficiente- de sectores comerciales, empresariales, industriales, que nos confían su publicidad para el financiamiento. Pero lo fundamental es la presencia de un grupo afín de periodistas y gente de cultura infaltable con sus artículos en nuestras páginas: no tengo maneras de agradecerlos…

.- ¿La estrategia para mantenerse, sobre todo en tiempos de crisis?

Trabajar, trabajar y trabajar. Hemos sobrevivido a pruebas duras, hasta de salud personal, pero nada nos ha golpeado como la actual pandemia, alterando la regularidad mensual de la que siempre nos vanagloriamos, fue admirada y aplaudida, y esperamos retomarla.

.- ¿El impacto de las tecnologías de la información en la revista?

Desde 2010 estamos en la web www.revistavance.com. Al comenzar 2020 contabilizamos cuatro millones de visitas en total y al entrar a la última semana de enero de 2021 son 11 millones. “Gracias” a la pandemia, en un año casi se han triplicado los ingresos a nuestra web en una década. Las estadísticas están en nuestro portal.

.- ¿Ha enfrentado demandas, juicios o querellas?

Dos casos: los vecinos de un barrio pidieron al Concejo investigar sobre un terreno público revertido sospechosamente a un antiguo propietario que donó la mitad al Colegio de Periodistas del Azuay y “vendió” la otra mitad al presidente del gremio que gestionó al Concejo en donación, sabiendo que era sitio público. En la escritura consta que de aparecer una prueba de que era municipal, el Colegio de Periodistas afrontaría las consecuencias penales. Los denunciantes, acusados de injuria, fueron enjuiciados y en una primera instancia condenados a prisión. En segunda, la resolución les fue favorable a los denunciantes, incluido el director de Avance, que lo hizo público. El proceso fue a casación en la corte nacional, que lo archivó porque el presidente del Colegio de Periodistas, que acudió el recurso, brilló por su ausencia.

Otro caso es de la corona de oro del poeta Remigio Crespo cuya pérdida denunció la Municipalidad en 2014. Avance descubrió que estaba en una bóveda bancaria de la comunidad dominicana y se la recuperó con allanamiento judicial. La comunidad demandó a la revista por publicar documentos privados, pero una resolución judicial y otra administrativa en la Senacom, fueron favorables al director de Avance.

¿Hasta cuándo seguirá Avance?

Es imprevisible, estamos dentro de la nueva realidad impuesta por el Covid-19. Es difícil declararse vencidos y hay que luchar hasta lo último. Estamos incorporados al mundo digital y por allí hay caminos nuevos. (JDF)-(I).

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