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Tres candidatos buscan una nueva universidad

Imagen exterior de la Universidad de Cuenca. Archivo/El Mercurio

Este viernes 15 de enero del 2021 se efectuarán las elecciones de las nuevas autoridades de la Universidad de Cuenca. Tres candidatos buscarán administrar esta institución por los próximos cinco años: Pablo Vanegas, María Augusta Hermida y Fernando Pauta, quienes tienen sus propias visiones que distan entre sí para posicionar a una universidad que ha sufrido recortes presupuestarios en medio de la emergencia sanitaria.

Lista 1 – Pablo Vanegas: «No es la reelección de una persona»

Pablo Vanegas (d), candidato a rector, acompañado de María Elena Caza , para vicerrectora académica; y Victoria Abril, para vicerrectora de investigación. Xavier Caivinagua/El Mercurio

 

¿Por qué busca estar cinco años más frente a la universidad?

No es la reelección de candidatos, no es la reelección de una persona. Lo que queremos buscar es la reelección de los sueños de muchas personas, estudiantes sobre todo, que quieren tener la oportunidad de estudiar en una universidad, que les brinde las facilidades, que se preocupe por ellos.
Los últimos años hemos colocado mucho énfasis en la relación con los estudiantes; una relación que ha sido fructífera porque en conjunto con ellos hemos buscado mecanismos. Queremos trabajar en una propuesta muy fuerte… que es los profesores académicos y la planificación curricular, sobre todo pensando que no solo los estudiantes deben tener la posibilidad de ingresar a la universidad.
Los estudiantes tienen que tener mecanismos que les permita permanecer y que puedan llegar a tener un título profesional.

Ha mencionado usted el acceso a la universidad, y si bien otras instituciones tienen que ver en ello, ¿qué podría cambiar? Tomando en cuenta que el año anterior se filtró el examen en la Universidad de Cuenca.

La Universidad de Cuenca formó comisiones y se trabajó con las diferentes las facultades para poder organizar este examen y se generaron todos los protocolos de seguridad para que el examen sea justo y transparente. Lamentablemente llegó el examen a manos fuera de la universidad. También he dicho qué tenemos que mejorar como sociedad en este tipo de procesos. Una parte tiene la responsabilidad la universidad, pero por otra parte la sociedad. Estamos conscientes que hay que mejorar esos procesos, pero debo decir que la universidad ha agotado todos los esfuerzos para dar garantías y esfuerzos para ese examen.

Hay instituciones privadas que están ofertando carreras técnicas, y la Universidad de Cuenca tiene las mismas carreras que hace 50 años. ¿Se está pensando cambiar eso?

La Universidad de Cuenca ha dado pasos importantes en cuanto a la renovación de sus carreras. Tenemos la carrera de formación dual, por ejemplo… Y está en marcha la creación de carreras con formación dual. La universidad sí ha venido respondiendo a las necesidades de la sociedad. Por supuesto que hay que revisar porque las decisiones se basan en la demanda. Es necesario entender el otro tipo de formación, como el tecnológico.

Es un hecho que va a haber recortes en el presupuesto de las universidades. ¿Cómo se van a acomodar con la economía actual?

Es imprescindible que la universidad vaya cambiando paulatinamente su modelo de gestión. Nosotros ya hemos dado pasos concretos. Un ejemplo de ello es que algunas dependencias pasaron a ser administradas por la empresa pública de la Universidad de Cuenca y eso le ha dado beneficio a los servicios porque han mejorado y eso ha dado la posibilidad de gastar en esos servicios.
Otro ejemplo de lo que nosotros pensamos es colocar las granjas de la universidad en un modelo descentralizado que les permita cobrar por ciertos servicios, y que ese dinero no ingrese a la universidad, sino que ese dinero ingrese a la empresa pública, de manera que se pueda administrar de manera más ágil esos recursos, en beneficio de las propias granjas.

Lista 2 – María Augusta Hermida: «Necesitamos liderar procesos de cambio»

María Augusta Hermida (c), aspirante a rectora; junto a Juan Leonardo Espinoza, para vicerrector académico, y Monserrath Jerves, para vicerrectora de investigación. Xavier Caivinagua/El Mercurio

¿Por qué busca el rectorado de la Universidad de Cuenca?

Creemos que es importante que la universidad retome el rol social que le corresponde por ser una universidad pública, que defienda el bien común, que vuelva a ser representante política, como un actor en lo local y nacional.
Necesitamos, además, plantear respuestas a las grandes necesidades que tiene la gente, la ciudad y la región. Necesitamos liderar procesos de cambio en la visión del mundo, en el ambiente, en la gente. Creemos que Forum pueda dar este salto al futuro, de dar respuestas a los grandes desafíos del siglo XXI, como es la crisis climática, la necesidad de cambiar la matriz energética a una mucho más sustentable.
Corremos el riesgo de que la universidad se quede obsoleta, frente a esta nueva realidad. Necesitamos democratizar el acceso a la universidad y ampliar los cupos.

Con los recortes económicos, ¿cómo van a llevar a cabo sus ideas?

La universidad pública, por la Constitución, tiene garantizado su presupuesto. Toda ciudad o sociedad actual tiene salud y educación pública. Sin eso, no existe la ciudad. Por eso nuestra constitución garantiza los fondos. Ahora, lamentablemente el gobierno actual, justamente ha atacado lo público y como parte de ese ataque ha cometido un acto inconstitucional que es reducir el presupuesto.
Lo primero es generar liderazgo desde la Universidad de Cuenca en conjunto con las universidades públicas del Ecuador para recuperar el presupuesto que nos han recortado.
Pero simultáneamente creemos que la universidad tiene que ser creativa para la generación de sus propios recursos. Estos recursos evidentemente no van a cubrir todas las necesidades que la universidad tiene, pero sí nos servirán para cubrir estos espacios de necesidad social que tienen nuestros estudiantes y nuestros empleados.

Hay obras que se están trabajando desde hace algunos años, como el campus Balzay y el hospital de la Universidad de Cuenca, ¿qué pasará con ellos?

El campus Balzay creemos que se tiene que concluir ya. Hemos estado a la espera de que ya se inaugure, que los estudiantes ya se puedan pasar allá. Lamentablemente no se ha dado en estos cinco años, pero nosotros de manera coordinada vamos a empezar a usar este campus universitario. Todo edificio que está sin uso es realmente una carga económica para la institución. No nos parece que debamos esperar a que esté absolutamente terminado para empezar a usarlo. Mientras que, en el hospital del antiguo Seguro, allí se han instalado 15 consultorios que acaban de empezar a funcionar. Nosotros creemos que hay que repotenciar ese sector. No es suficiente tener 15 consultorios. El recto actual habla de hacer el Centro de Innovación de la Salud, y nos parece interesante el proyecto, sin embargo, tenemos muchas dudas.

No queda claro en qué se está comprometiendo a la universidad, porque parecería que se estaría colocando fondos públicos en todo ese predio que está avaluado en 7 y 8 millones de dólares. No nos queda claro si es factible o viable su ejecución porque falta una carta de garantía del Estado por ocho millones de dólares que, hasta el momento, la administración que está finalizando no ha obtenido.

Lista 3 – Fernando Pauta: «La universidad debe recuperar su voz crítica»

Fernando Pauta (c), candidato a rector, junto a Gabriela Álava, para vicerrectora académica; y Fernando Estévez, candidato a vicerrector de investigación. Xavier Caivinagua/El Mercurio

¿Por qué busca un espacio para administrar la Universidad de Cuenca?

Porque queremos poner en vigencia un nuevo modelo de gestión para la universidad, que se ponga al servicio de la docencia, de la investigación y de vinculación con la sociedad. Hoy en día la actividad docente no está llevando los procesos que debe caracterizar a la educación pública de calidad.
En cuanto a la investigación, si bien existen importantísimos esfuerzos, los resultados de esas investigaciones no están siendo transferidas a la sociedad, en la perspectiva de resolver sus problemas y demandas. Creemos que la universidad debe recuperar su voz crítica frente a los problemas de la ciudad. No podemos seguir manteniéndonos en silencio.
Una vez que estemos en el rectorado, propondremos un nuevo modelo de gestión para descentralizar las actividades de las unidades académicas, a las facultades, a los departamentos de investigación. Necesitamos crear un clima laborable mucho más conveniente para el desarrollo.

¿Cuál sería el plan para dar independencia a las facultades y obtener el ambiente laboral que menciona?

La herramienta es la planificación. Una universidad amplia, compleja, que no use la planificación comete errores. Por eso hemos planteado que la universidad, a los seis meses, tendrá un plan de desarrollo institucional pensando en los próximos 20 años. Un plan que sea producto de un fuerte debate de acuerdos y entendimientos, ojalá en todos los temas, sino hay que reconocer que existen disensos, que es normal. En este plan estarán las grandes directrices y los lineamientos para desarrollar a la universidad.
Paralelamente, vamos a tener planes de desarrollo en todas las unidades académicas y facultades. Estos planes nos servirán para cumplir con lo previsto para desconcentrar la gestión presupuestaria de la universidad, pero, sobre todo, que la ejecución presupuestaria también sea de las propias facultades.
Entendamos que, concentrar la ejecución del presupuesto en pocas manos en la administración central lleva a una ejecución presupuestaria muy pobre. Con el apoyo de las facultades queremos llegar a que se ejecute el 92, el 94 o el 95 %. Eso sí ya es resultado de un esfuerzo enorme.

¿Cómo se enfrentarán a los recortes económicos? La universidad depende del Estado

Creo que la mejor respuesta es con la Constitución en la mano. Reclamaremos cuando sea el caso al gobierno de turno por el presupuesto que le corresponde a la universidad. Haremos todos los esfuerzos para mejorar la capacidad de gestión a través de ingresos adicionales que pueden venir de trabajos en línea, de nuestros posgrados, de nuestros trabajos de investigación, de la venta de servicios y bienes. La universidad está en la posibilidad de acometer, pero tendrán la condición de complementarios. No podemos soslayar la responsabilidad del Estado central respecto a su financiamiento a la educación pública. Si no, uno se pregunta ¿para que el Estado recauda impuestos, para qué recauda tributos, si no los va a emplear prioritariamente en sectores como la salud y la educación? (I)

 

 

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