Medida positiva

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EDITORIAL |

Hace pocos días México, oficialmente, tomó una medida de legalización del consumo de Mariguana con fines lúdicos, uniéndose a otros que en años anteriores lo hicieron como Uruguay, Holanda y Portugal. Otros Estados han posibilitado su uso con propósitos medicinales. Uno de los graves azotes de la humanidad es el narcotráfico que, recurriendo a una serie de medidas contrarias a la ley, ha logrado crear una mafia mundial con un poder económico inusitado. Los Estados han tomado medidas, recurriendo a la fuerza para combatirla, pero, este tráfico continúa generando millones de millones para la delincuencia internacional organizada.

El poder y organización armada de estas mafias es enorme y el número de muertes es alarmante, sin que ningún Estado, inclusive el más poderoso del mundo, ha logrado derrotarlas. Está fuera de discusión los daños que causa a la salud el consumo excesivo de algunas drogas como la cocaína y su poder adictivo que destruye a varios consumidores, pero, la penalización de estos hábitos, no han logrado eliminarlos; creen algunos que contribuye volver más atractivo su uso y a afianzar el poder de esta gigantesca mafia. Esta situación ha llevado a preguntarse si la medicina –en este caso la despenalización del uso de estas sustancias- no es peor que la enfermedad.

La despenalización de la comercialización y el uso de estas sustancias, creen algunos que incrementaría su uso ya que los costos caerían notablemente y que las mafias del narcotráfico desaparecerían ya que terminaría este ultra lucrativo negocio basado en las prohibiciones. No hay datos concretos sobre los resultados de esta decisión. En países en que se ha tomado esta medida, como Holanda, manifiestan que el consumo no se ha incrementado sustancialmente. El caso de la marihuana es un primer ensayo, es la menos dañina de las drogas “satanizadas”. No hacemos ningún pronunciamiento, simplemente, planteamos una inquietud. (O)