Matilde Sacaquirín y Virgilio Quinde, los artesanos que recibirán la presea Cuenca Patrimonio Cultural de la Humanidad

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: Matilde Sacaquirín tiene 75 años. Lleva siete décadas dedicada a tejer objetos. Andrés Mazza/ El Mercurio

Trabajando, Matilde Sacaquirín y Virgilo Quinde se enteraron de que el Concejo Cantonal, por unanimidad, decidió entregarles la presea Cuenca Patrimonio Cultural de la Humanidad, que cada año otorga la ciudad a las personas que hayan contribuido a conservar o fortalecer el patrimonio de Cuenca.

Tras una reunión entre los concejales y el alcalde Pedro Palacios, se dictaminó que el reconocimiento de este año sea compartido y, sobre todo, que esté dirigido a los personajes que han aportado con su talento a mantener la cultura, a través de las artesanías.

Hasta el mediodía de ayer, los artistas no sabían del reconocimiento porque estaban inmiscuidos en su arte.

Por su lado, Matilde Sacaquirín, cestera de 75 años, estaba tejiendo los sopladores que se usan para asar carnes, mientras que Virgilio, un escultor de 97 años, estaba trabajando en un banco de capulí. Ninguno de los dos esperaba la presea.

“No sabía nada. No esperaba que me reconocieran. Para mí este es mi trabajo que nunca nadie le ha tomado en cuenta. Pero agradezco, porque no solo es un reconocimiento para mí, sino para todas mis compañeras que tejen”, dijo Matilde a diario El Mercurio.

Los artesanos

Matilde lleva siete décadas tejiendo. Su madre, quien le enseñó el arte, solo estaba dedicada a tejer sopladores y una que otra taza. Pero Matilde, siempre curiosa, aprendió a hacer otros objetos, según ella, solo viendo.

Aunque no es un negocio próspero, Matilde ha sabido mantenerse. Una vez se dedicó a la agricultura, no obstante, los tejidos siempre la llamaron. Y hasta ahora, a pesar de que la pandemia ha vuelto casi nula la comercialización de sus trabajos, mantiene el mismo ritmo: agarrar los materiales y sentarse a tejer.

El mismo ritmo de trabajo se ve en Virgilio, quien tiene una larga trayectoria en la ciudad gracias a sus obras esculpidas. Una de las más representativas es la Chola Cuencana, hecha en piedra granítica y ubicada en el redondel que une las avenidas España y Huayna Capac.

Virgilio Quinde, de 97 años, es un aclamado escultor que ha compartido sus obras con la ciudad. Xavier Caivinagua/ El Mercurio

A sus 97 años se mantiene de pie, en su taller, en donde da forma a la madera, que ha sido su material especial. Sus obras, que el año anterior fueron expuestas en la ex Escuela Central, suelen estar en las viviendas de los cuencanos que adoran a los objetos religiosos.

Cuando recibió la noticia, Virgilio, con su tradicional sombrero, su bigote blanco, de camisa y chompa de botones, estaba tallando un Cristo.

Actos

El próximo primero de diciembre, Cuenca cumplirá 21 años de haber sido reconocida y declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Por este contexto, es que cada año se entrega una presea a las personas que han ayudado a mantenerlo.

Por los 21 años, la Alcaldía de Cuenca tienen preparado un programa que iniciará a las 09:00 en el hemiciclo del parque Calderón, en el cual se colorará una ofrenda floral.

Media hora después se tiene planificado el desarrollo de un acto. Por el momento se prevé que la recordación de la declaratoria de Cuenca como ciudad patrimonial se realice en la iglesia de El Sagrario o la Catedral Vieja. Así mismo se definirá la entrega de las preseas a Matilde y a Virgilio. (AWM)-(I)