La ética y la política

Análisis político Marco Salamea Córdova

1948

Un singular e importante evento denominado “ETICA, UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD”, organizado por el “Programa de Ética de la Universidad del Azuay”, se realizará durante los días 25, 26 y 27 de noviembre; evento que cuenta también con el apoyo de las otras Universidades cuencanas, que forman parte de la “Red Universitaria y Ciudadana de Ética y Bioética” (RUCEB).

En un contexto en el que la sociedad actual vive una pandemia no sólo sanitaria, sino también una pandemia de corrupción y de comportamientos antiéticos, resulta muy oportuno y esperanzador reflexionar y debatir sobre la ética en diversos ámbitos de la vida social; pues definir lo que es bueno, justo y deseable en el comportamiento  de las personas, en sus diversa prácticas vitales, es fundamental no sólo para el logro del bienestar individual sino, sobre todo, de todos los miembros que conforman la sociedad.

En este aspecto el Congreso abordará diversos ejes temáticos, tales como: ética y derecho; ética, filosofía y ciencias de la educación; ética y ciencias de la administración; ética, ciencia y tecnología; ética, diseño, arquitectura y arte; y, ética salud.

Una de las áreas temáticas que no se abordará en el Congreso será “ética y política”. Es que debido a que la política se ha convertido en una actividad plagada de conductas  antiéticas, seguramente se necesitaría un Congreso aparte sólo para abordar la esquiva relación que hay precisamente entre política y ética.

Al respecto, mientras en el mundo antiguo griego y romano la política no sólo que era definida como “la disciplina suprema entre todas las artes y ciencias” (Aristóteles), sino como una actividad noble y superior que se identificaba con la ética, e incluso con la estética; a partir del renacimiento (siglos XV-XVI), que marca el inicio de la época moderna, la política aparece como una actividad separada de la ética y de la filosofía.

El primer pensador que definió así a la política fue Nicolas Maquiavelo, quien en su obra El Príncipe (1513) señaló que para conquistar y conservar el poder todo medio vale, lo cual implicaba prescindir de cuestiones éticas. Una política que, en general, se expresa en la práctica de los políticos.

Volviendo al tema del Congreso, esperamos que el mismo tenga el mayor de los éxitos.(O)