Urge redefinir los conceptos

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OPINIÓN |

Crece en Ecuador la tendencia a generalizar conceptos peyorativos sobre actividades que son normales e, inclusive, indispensables para la sociedad. Por ejemplo, creer que todos los políticos son corruptos, ladrones, mentirosos, oportunistas. Algunos, talvez, pero, la mayoría busca esta profesión para servir al país. He aquí una redefinición urgente, cuando el imaginario colectivo se apresta a renovar el Ejecutivo y Legislativo.

Otra actividad que tampoco conviene satanizar, son los ajustes de precios permitidos por la ley en la ejecución de la obra pública, que los actuales organismos de control califican como sobreprecios. Esto ha servido para condenar a varios protagonistas del socialismo del siglo veintiuno, sin convencer a la ciudadanía que reacciona, según la encuestadora Cedatos, dándole a su candidato Andrés Aráuz el 23% de la intención de voto con tendencia a crecer, mientras Guillermo Laso (Creo-PSC) se estabiliza en el 33%. El tercero Yacu Pérez va muy detrás con el 7%.

Un tercer factor que debemos redefinir es la corresponsabilidad ciudadana en la conducción del país. Efectivamente, los gobiernos nacen de la soberanía popular, mediante la expresión democrática del sufragio. Con críticas y todos los cuadros escogidos por los partidos en las elecciones primarias, deben ser los mejores, no solo por las cualidades de sus integrantes sino la potencialidad electoral, objetivo supremo de la contienda.

Achicar el tamaño del Estado que tanto exigen varios sectores, es otra redefinición nacional. Porque generalmente se refieren sólo a los poderes centrales que ya están ajustados al máximo, mientras los GAD que forman parte de los mismos, continúan intocados en personal y la multiplicidad de funciones que han asumido, inclusive, paralelas a las delegaciones regionales del Ejecutivo.