Un caso preocupante

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EDITORIAL|                                         

Preocupante, por sus implicaciones e interrogantes, resulta el asesinato de uno de los extranjeros dentro de una penitenciaría, donde guardaba prisión por el caso de venta de fármacos, que habrían sido adquiridos por un miembro de la familia Bucaram, a consecuencia de lo cual el ex Presidente de la República, Abdalá Bucaram fue apresado, ya que según el extranjero sobreviviente en este caso, señaló que él y uno de sus hijos le habrían amenazado de muerte si los involucraba en el supuesto delito.

Más allá de las responsabilidades que pueda tener el ex mandatario y miembros de su familia, preocupa el hecho de que uno de los extranjeros detenidos haya podido ser asesinado con entera facilidad dentro de un centro de rehabilitación, y su compañero escapara por poco de ser ultimado. Cabe preguntarse cómo es posible que el personal de vigilancia de aquel centro de reclusión, no haya hecho prácticamente nada para impedir que el alevoso crimen, más aún cuando estos detenidos habían sido declarados “testigos protegidos”, por lo que, se supone, debían ser mantenidos con una elemental seguridad dentro de la penitenciaría.

La responsabilidad culposa en este homicidio, de graves implicaciones políticas, tiene el Ministerio de Gobierno, más allá de las responsabilidades de la autoría intelectual del crimen, que debe investigarse a fondo, ya que no es posible que, al parecer, no exista control alguno de esa secretaria de estado sobre los centros de reclusión. Además, hace poco, se produjo una batalla campal, con sofisticadas armas de fuego, entre bandas rivales, dentro de otro reclusorio. Esto quiere decir que las penitenciarías están fuera de control, y que por lo tanto el Ministerio de Gobierno y su dependencia administrativa de prisiones, tienen directa responsabilidad en estos hechos lamentables por negligencia, por decir lo menos. La ciudadanía, escandalizada por esta situación de delincuencia con claros ribetes políticos, con una falta de respuesta de las autoridades respectivas, no puede menos que exigir que este caso sea esclarecido a fondo. (O)