Crece el desempleo

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EDITORIAL|

Todos los indicadores señalan sin dejar lugar a duda alguna que el desempleo sigue creciendo y que los tibios intentos por frenarlo no han dado resultados. La falta de empleo adecuado ya era una de las grandes lacras sociales antes de la pandemia. Se sabía que seis de cada diez ecuatorianos en condiciones de trabajar, no habían logrado acceso a ese derecho. Esa amarga realidad se volvió más dura aún con la pandemia. Desde el mes de marzo- en que comenzaron las medidas para combatir al COVID 19- el número de desempleados creció como una secuela lógica de las duras condiciones en las que las empresas deben subsistir. Cierre de muchas de ellas y reducciones drásticas para afrontar los malos tiempos, son parte de esa realidad.

Hay sectores que han sufrido más que otros los efectos de la situación económica, que durarán por un buen tiempo más. En estos días-por ejemplo- el sector turístico había puesto parte de sus esperanzas en que el último feriado significaría un alivio. Tal cosa no ocurrió y el colapso de muchas empresas especialmente hoteleras preocupa profundamente porque sus secuelas son grandes hoy y lo serán en el futuro. No se trata solamente de empresarios. Se trata también de los trabajadores que, en el sector turístico, están siendo arrojados cada día al desempleo ante la ausencia de turistas.

Hay quienes sostienen que si antes de la pandemia, seis de cada diez ecuatorianos estaban sin trabajo formal, hoy esa cifra ha aumentado uno o dos puntos más. Solamente en afiliaciones al IESS hay una reducción de alrededor de trescientas mil personas. Pero el aumento de desempleos se fija en algo más de un millón de personas. La Asamblea Legislativa ha mantenido su incapacidad de afrontar esas realidades generando nuevas leyes que posibiliten crear empleos. El ejecutivo ha sido débil e indeciso. Las medidas adoptadas no convencen ni a empresarios ni a trabajadores.