México y Argentina consolidan liderazgo con la vacuna y el «eje del bien»

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MEX5543. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 13/08/2020.- Fotografía cedida hoy, por la presidencia de México, que muestra a la presidenta de AstraZeneca México, Sylvia Varela, mientras ofrece una rueda de prensa, en el Palacio Nacional de Ciudad de México (México). La industria mexicana podría iniciar la producción de la vacuna de COVID-19 en el primer trimestre de 2021 tras el acuerdo de su Gobierno y el de Argentina con AstraZeneca, la Universidad de Oxford y la Fundación Carlos Slim. EFE/ Presidencia De México SOLO USO EDITORIAL NO VENTAS

El anuncio de México y Argentina sobre la producción de la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford contra el coronavirus como resultado de un «eje del bien» afianza su liderazgo en Latinoamérica.

«Posiciona a ambos países como líderes indiscutibles de la región, en un contexto en el que Brasil no está ejerciendo el liderazgo que normalmente tiene por el tamaño de su economía y de su población, y que tampoco tiene socios tan claros», comenta este jueves a Efe Erik del Ángel, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

AstraZeneca anunció este día que México y Argentina podrían producir su vacuna AZD1222, la más avanzada contra la COVID-19, a partir del primer trimestre de 2021, si los resultados de la fase 3 son positivos en noviembre.

Aunque la Fundación Carlos Slim, del magnate mexicano del mismo nombre, apoyará con entre 150 millones y 250 millones de dosis, AstraZeneca informó que este número crecería hasta 400 millones si otros Gobiernos de la región se suman.

«Esto hace que México, si ya tenía un peso importante en la región, ahora va a tenerlo mucho más porque todos los países van a tener que acercarse a Argentina y México», expresa Del Ángel.

EJE DEL BIEN

En el anuncio en Palacio Nacional, el canciller Marcelo Ebrard destacó la participación al «unísono» con el Gobierno argentino del presidente Alberto Fernández.

«Un amigo de Brasil me dijo: ‘hagan un eje del bien, ocúpense del bien no de hacer politiquería’. Y aquí está, esto es hacer el bien, esto es garantizar que la población de nuestros países y de América Latina y el Caribe tengan acceso a la vacuna», declaró.

Cuando Fernández ganó las elecciones el año pasado, su primer viaje fue a México, donde propuso una alianza y estrechó sus lazos con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Con este «eje del bien», ambos líderes izquierdistas se distinguen de gobiernos derechistas de países como Chile, Colombia y Ecuador, pero también se desmarcan de la alianza bolivariana de Venezuela.

«Lo que se está intentando articular es este empuje a la región con una visión un tanto más moderada, más moderna y menos combativa hacia las potencias extranjeras, en específico Estados Unidos», expone el profesor de la UNAM.

ALIANZA PRAGMÁTICA

Pese a la política exterior, los Gobiernos son muy distintos al interior, matiza Mariana Chudnovsky, investigadora argentina en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) en México.

«Vemos gobiernos afines, pero con una perspectiva bien diferente porque Argentina puso el eje del combate a la epidemia en el sector público, el Estado se convirtió en el principal actor garante con una cuarentena fuerte, mientras que en México el diagnóstico ha sido que el sector público hay que prácticamente desaparecerlo», indica.

La sustancia activa de la vacuna se desarrollará en Argentina para después enviarse a México, donde concluirá su manufactura y posterior distribución a Latinoamérica, según AstraZeneca.

México tiene la octava industria de dispositivos médicos más importante del mundo y la primera de América Latina, donde Argentina representa 8,4 % del mercado con una facturación de casi 6.000 millones de dólares.

Por ello, Chudnosky considera que el acuerdo responde a la ventaja industrial de ambas naciones frente al resto de la región más que a una alianza ideológica.

«La lógica indicaría que podría haber sido algo acordado entre los países, pero creo que es más resultado de la capacidad instalada para la producción de la vacuna en los laboratorios ya instalados, que termina haciendo que estos dos países se conviertan en los polos de producción de la región», apunta.

EL CANCILLER LÍDER

Dentro de este escenario destaca el rol del canciller Marcelo Ebrard, comenta Alejandro Guerrero Monroy, asociado del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi).

«Es un papel de liderazgo, que ha sido muy positivo porque esto que se ha anunciado es resultado de meses de esfuerzo entre el Gobierno, que ha mantenido pláticas y acercamientos con la Fundación Slim, con empresarios importantes», menciona.

El politólogo recuerda que Ebrard se ha acercado con la iniciativa privada, ha establecido contacto con 15 laboratorios internacionales y ha acordado realizar el ensayo clínico de fase 3 de la vacuna con cuatro empresas extranjeras.

«Envía un mensaje de confianza al empresariado y a la iniciativa privada porque podemos ver que se pueden construir acuerdos sólidos entre gobiernos, entre este gobierno de la 4T (cuarta transformación), y el sector empresarial. Es un mensaje sólido», concluye. EFE