Jaime Junaro, memoria y canción de América

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Corren los años 80, en el coliseo del colegio Manuel J. Calle hay un programa de música latinoamericana. Se presentan, por Cuenca, Vanguardia; por Uruguay, Los Olimareños, y por Bolivia, Savia Nueva, integrado por Carlos López, César Junaro, Jaime Junaro y la cantautora Emma Junaro.

Antes del espectáculo me logro colar en los camerinos con la ayuda de un amigo músico. Ahí estrecho la mano de Cesar y Jaime; también me admira ver tocar una flauta traversa a Carlos, quién diría que, años más tarde, sería mi instrumento de instrucción en el Conservatorio José María Rodríguez.

Con el paso de los años, Savia Nueva también se presentó en el Teatro de la Universidad de Cuenca. Más adelante, Jaime y César, vivieron el exilio en Quito a causa delas dictaduras militares bolivianas, junto a otros artistas de la región que sufrían represión y ausencia de libertad de expresión.

Esa ciudad tuvo una interesante vida artística durante dos décadas con la presencia de íconos de la izquierda cultural, lo que desembocó en el festival “Todas Las Voces Todas”, emprendido por el extinto pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, de quien hay testimonios valiosos en videos, discos de vinilo, entrevistas en radio y televisión, recortes de prensa y transmisiones en vivo.

Todo ese ambiente cultural lo absorbíamos nosotros como jóvenes ávidos de aprender a interpretar música, pero también de dar buenos mensajes sociales, de plasmar narrativa, ensayo y poesía, de analizar la coyuntura política, de fotografiar, pintar, danzar, actuar en teatro, títeres, ser soñadores y realizadores de videos. No había redes sociales, pero existían las redes de carne y hueso, con mujeres, jóvenes, profesionales, artesanos, artistas, trabajadores, pueblos originarios y las muy bisoñas culturas y tribus urbanas. La utopía por un mundo justo y solidario, estaba a flor de piel.

Un grupo musical que recorrió el mundo con su música

Savia Nueva nace en Bolivia en 1974. Lo integran Carlos López y Gerardo Arias Paz. En 1976 lo integrarían César Junaro y Jaime Junaro. Juntos gravaron más de veinte discos con temas inéditos y de los mejores intérpretes de la Nueva Canción Latinoamericana. Sobretodo han sido el mejor referente para enarbolar la lucha por los derechos humanos en Latinoamérica, desde la práctica del arte y la cultura.

Entre los temas musicales destacados de Savia Andina tenemos: “Yo te Nombro”; ‘Mientras estés Ausente”, “Los Caballitos del Río”; “Montilla”; “Canción Para un Continente”, “Paloma”, “Jallalla”.

Desde Cochabamba.

Jaime Junaro, como artista, también ha conformado otros proyectos musicales con una discografía extensa, entre lo que subrayamos: “En la mitad del mundo”; “Las Lunas”; “Más allá del sol”.

En estos tiempos de emergencia sanitaria, lo contactamos para que nos cuente de su vida y cómo desarrolla sus nuevos proyectos musicales; además para que haga una panorámica de esta crisis en su país.

.- ¿Volverá el concepto de las peñas folclóricas de los años 60 en esta nueva normalidad, ya que no hay como realizar espectáculos masivos?

… Un saludo para ese lindo país verde en donde viví mi exilio, el hermoso Ecuador. Mira, el tiempo es cíclico, en la nueva normalidad, como no hay espectáculos masivos, a lo mejor se deba emprender en la producción de espectáculos como en las antiguas peñas de las ciudades como Quito, La Paz, Cochabamba, Guayaquil, cuando 30 personas, en un concierto muy íntimo, disfrutaban del arte y la cultura, tal como planteas.

Hoy, a lo mejor se están realizando así las presentaciones, con la diferencia de que son emitidas hacia el espacio virtual por medio de la Internet y las plataformas de telemática. Yo voy por la sexta sesión de música virtual. Al principio se me hizo muy difícil, porque no sentía nada, cantar para una pantalla o una cámara es muy difícil y frío, pero con el paso del tiempo me he adaptado a todo y voy aprendiendo en el camino y el quehacer musical.

.- ¿En este tiempo pandémico qué se ganó y qué se perdió?

Como en todos los órdenes de la vida y también pensando en la dualidad andina, siempre hay dos lados de las cosas que hay que considerarlas. A pesar de que la pandemia golpeó a todos muy duro, en especial en el campo económico, la Tierra ha descansado de la polución y han salido los animales, tal cual como señala el tema del cantautor argentino, Víctor Heredia: //“No quiero ver un día manifestando, por la paz en el mundo a los animales”//.

Aquí en Cochabamba, por ejemplo, hay animales que casi habían desparecido, pero han manifestado: estamos vivos en nuestros nichos de vida.

Por otro lado, han bajado los altos niveles de polución. Si antes no podíamos ver las montañas que se emplazan en el horizonte, hoy las vemos límpidas y majestuosas. Las nuevas generaciones están admiradas porque pensaban que ni existían.

.- En otro tema, ¿acaso estamos enjaulados en las ciudades, por el aislamiento social, y el exagerado uso de mascarilla hace que no hablemos, tal como dice la canción de ustedes, Yo te nombro Libertad: “Por el pájaro enjaulado, por el pez en la pecera, por mi amigo que está preso porque ha dicho lo que piensa”?

Así es. La pandemia ha sido planificada para que se acumule poder en pocas manos y el virus ha sido un pretexto para someternos de forma global. Aún no sabemos si nos implantarán un chip por medio de la vacuna para el coronavirus. Pero hay que hacer algo para no caer en esta trampa, organizándonos y expresando nuestras ideas de libertad a través de la ideología, la práctica política y el arte.

¿Entonces, esta dictadura global, es casi similar a las dictaduras civiles y militares de los años 60, 70, 80 que vivó Latinoamérica, pero Savia Nueva habla en su canción “Jallalla”, de un “puma garrudo” que es la sociedad que no se calla?

Claro, hay un puma garrudo en esta pandemia de hoy, que es la voz del pueblo; pues en este aislamiento mucha gente ha escrito y producido arte muy interesante, presentándolo en las plataformas virtuales. Hay que apoyarlos, en especial a los jóvenes que tienen la necesidad inmensa de decir algo para que cambie de una vez este mundo de acumulación y también para que dejemos de explotar la naturaleza y la Tierra.

.- ¿Cuáles son los proyectos musicales que vienen adelante?

Con Savia Nueva tenemos un nuevo disco con temas inéditos de mi autoría y de mi hermano César. Esperamos terminarlo de masterizar y lanzarlo en plataformas virtuales o en algún teatro de Bolivia. Todavía no sabemos. Depende del comportamiento de este virus. En la producción hemos mantenido la estética musical elevada, -como lo hemos hecho siempre-, pero esta tiene un tinte especial con arreglos universales y variedad de colores musicales que lo hizo César con mucho profesionalismo, amor y dedicación.

.- ¿Cuál ha sido el papel del arte y la cultura en tiempos de pandemia?

Este ha sido un tiempo en que la gente se ha refugiado en la música. Me ha sorprendido el gran número de cultores que han tocado instrumentos musicales y cantado, siendo muchas veces mejores que los propios músicos profesionales. Aquí han jugado un papel muy importante las plataformas virtuales para su difusión.

.- ¿Te propongo un juego Jaime, menciono el nombre de una canción y vos la cantas?

Claro que sí. Paloma. //Tienes que volar paloma en tu propio vuelo//. Montilla. //Hay viene Montilla a dar la pelea y viene diciendo morena clama la chirrea, al Estado en que llegó Montilla//.

¿Y los Caballitos el río?

Una mención muy especial para esta canción de Manuel Capella, “Los Caballitos del Río”. Con este tema, recuerdo mucho la ciudad de Cuenca-Ecuador, porque cuando la cantábamos, cerca del Teatro Universitario, vimos a las lavanderas con sus niños en el río Tomebamba, como señala la canción. //Los caballitos del río galopan aguas arriba, con sus crines de cristal y sus patas encendidas, van levantado dorados, mojarras y tarariras, mientras la tierra reparte limones y mandarinas, por encima de los cercos, de las chacras y las quintas//.

Este tema musical, no podía describir de mejor forma la vida cotidiana de la campiña azuaya, “la tierra del agua”, con ríos, lagunas y ojos de agua.

.- ¿Un mensaje final de esperanza para que no entre el pensamiento único, así poder defender la diversidad y la heterogeneidad a través de la memoria histórica de nuestros pueblos?

… No debemos perder la fe y la esperanza. Seguimos en pie de lucha. Tenemos que lograr un mundo mejor, pues este momento es una nueva oportunidad para emprender en un cambio real y total en todos los órdenes: económico, social, político, ideológico y cultural.

Ha sido muy energizante hablar contigo Jaime, vamos a terminar diciendo: //Por el pájaro enjaulado, por el pez en la pecera, por mi amigo que está preso, porque ha dicho lo que piensa, por el uso exagerado de la mascarilla que nos calla, por el nefasto distanciamiento social que nos hace racistas y xenófobos, yo te nombro libertad//. (F)

Patricio Matute García

Colaboración para El Mercurio.

La sociedad latinoamericana es agrobioecoelioacuamultiversal, saludable y cultural, en resistencia, resiliencia y re-existencia”.

Jaime Junaro, vivieron en la ciudad de Quito, “En la mitad del mundo”, Jaime Junaro, encontró el amor, acumuló muchas amistades y fue un gran dinamizador y gestor cultural, produciendo espectáculos, grabando discos y presentándose en diferentes medios de comunicación, sobre todo en radio y televisión.