Realidades diferentes

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EDITORIAL|

 

El municipio de Cuenca a través de su Alcalde y de algunos concejales expresó la semana pasada su preocupación por las decisiones que se están tomando por parte del COE nacional sin la debida coordinación y consulta con los gobiernos locales. La adopción de nuevas normas para los cantones que se encuentran en la etapa de semáforo amarillo para el combate a la pandemia, no corresponden a la realidad de Cuenca en las últimas semanas, es el sentir de este reclamo.  El tema de fondo está en el equilibrio que debe haber entre políticas estatales obligatorias para todos y políticas locales que son atribución de cada gobierno, cantonal en este caso.

En el caso de los concejales que suscribieron un documento se expresa que les parece “una decisión desacertada disponer la reapertura de nuevas actividades económicas en una ciudad que se encuentra a tope el sistema de salud, en donde no existe ni una sola cama disponible en las unidades de cuidados intensivos del sistema público de salud.” El Alcalde ha hecho también oír su criterio señalando que los cambios deberían ser socializados con el suficiente tiempo para tomar decisiones. Criterios similares se han expuesto desde otros sectores y varias autoridades de otras ciudades han manifestado su malestar por lo que consideran es -en el fondo- un desprecio a la autonomía de los gobiernos locales.

La cruzada contra la pandemia actual demanda medidas bien pensadas y sobre todo acordes con la realidad de cada lugar del país. La decisión-por ejemplo- de que el paso de un color a otro sea resuelto por cada cantón, es correcta, pues cada uno de esos gobiernos locales conoce de cerca la realidad y las circunstancias de sus jurisdicciones. El que existan medidas generales obligatorias para todo el territorio nacional no se opone par que existan otras propias de cada ciudad.