Hecha la ley…

Simón Valdivieso Vintimilla

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OPINIÓN|

Hecha la ley, hecha la trampa, nos recuerda la abuela de la casa, hoy cuando se evidencia una vez más que la corrupción al parecer es la edad de la patria, lo que es lamentable y lastimosamente por la actuación de unos cuantos se pone en duda la actuación de funcionarias y funcionarios públicos que cumplen al pie de la letra con lo que reza la Constitución de la República, al hablar de la responsabilidad ciudadana. Y caen justos por pecadores, sonríe.

Y es que traemos a colación la sabiduría popular puesto que ha sido noticia de la semana pasada el uso y abuso del carnet que se otorga a las personas discapacitadas con lo que incluso “padres de la patria” han hecho su agosto y hoy disfrutan de lujosos vehículos.

Pero eso no es todo. Se destapa la olla de grillos y surge otra duda con respecto a ese carnet que fuera otorgado en su inicio en la primera fase de la “revolución ciudadana” y que permitió incluso que muchas y muchos –para que no aparezca como discrimen- pudieron acceder a cargos públicos en los “concursos” dejando atrás a personas que debían estar en esos puestos. Con ello no queremos deslegitimar a muchas y muchos ciudadanos con discapacidad que son eficientes y merecen estar donde están. Ese no es el sentido del comentario.

Fue en esos años en los que escribimos desde este espacio reconociendo ese proceso de visibilización de aquellas y aquellos postergados históricamente por el estado como son las personas con discapacidad, pero ya se avizoraba la viveza criolla de cuerpo entero. Y claro, pasan los años y el tiempo nos da la razón. Hecha la ley, se inventa la malicia y el negocio en nombre de quienes merecen ser atendidos por el estado a través de políticas públicas, como son nuestros hermanos con discapacidad o capacidad diferente como se dijo en otro momento de la “revolución de papel” y de los “sapos de la Grecia”. (O)