Crisis y lecciones

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EDITORIAL|

 

Las crisis alteran el ordenamiento de la vida con efectos negativos que incitan a soluciones de los problemas que, con frecuencia se convierten en lecciones con efectos positivos para el futuro. En la que vivimos, la necesidad de cerrar los centros educativos por sus efectos negativos presenciales ha hecho que, con las limitaciones del caso, se opte por la educación en línea lo que ha obligado a intensificar el cambio de tecnologías informáticas y formas de trabajo que se considera se ampliaran notablemente en el futuro. Podemos considerar que se trata de una lección positiva para actualizarnos y demostrar en la práctica, problemas y limitaciones en este proceso en algunos sectores.

En todos los países ha sido indispensable reducir sustancialmente la movilización motorizada y la producción industrial que ha puesto de manifiesto, en forma positiva, los duros efectos de esos sistemas en el daño al entorno físico al disminuir la contaminación ambiental. Para algunos escépticos, la normalización plena poco incide en las condiciones ambientales. Para un amplio sector, al normalizarnos, hay que conservar algunas medidas que han demostrado su eficiencia, aunque ello implique modificaciones en la comodonería del pasado. Aprendamos la lección de respeto a la naturaleza que tan maltratada ha sido en los últimos años.

En nuestro país ha quedado claro que la corrupción no tiene límites y que algunos han aprovechado la pandemia para perjudicar al Estado con negociados. Para combatir este vicio, es necesario que se modifiquen normas y procedimientos para que, con la mayor rapidez posible, se investigue, juzgue y condene a los corruptos para que con mayor rapidez se investigue, juzgue y sancione a los corruptos superando la nefasta repetición de la impunidad que alienta a los saqueadores de los fondos públicos. Es importante que aprendamos las lecciones y, más allá de la palabrería, las pongamos en práctica para vivir un mejor futuro.