Plantón revela crudas y tristes realidades en trabajadores de FDA

La iniciativa del personal del ente federativo nace porque se encuentran tres meses impagos.

643
El entrenador Juan Déleg golpeaba un sartén en la protesta. JMB

Mientras Juan Déleg golpeaba un sartén y Juan Chocho pedía que los conductores que circulaban por las adoquinadas calles del parque Calderón piten en señal de apoyo (muchos hicieron sonar la bocina de sus vehículos sincronizadamente), otros personeros de Federación Deportiva del Azuay (FDA) levantaban pancartas muy decidoras, exigiendo a la Secretaría del Deporte el pago de las asignaciones mensuales que son destinados en su mayoría para cubrir sus salarios.

De los 170, cerca de 50 funcionarios, se reunieron en la esquina de las calles Simón Bolívar y Luis Cordero, en donde pidieron audiencia con Xavier Martínez, Gobernador del Azuay. La autoridad provincial finalmente cedió y recibió en su despacho a una delegación de cinco personas, liderada por Eriel Grenier, coordinador metodólogico de dicha institución deportiva.

En este espacio solicitaron a Martínez que interceda ante el Gobierno Nacional para que los recursos lleguen lo antes posible al ente federativo y así puedan cobrar los sueldos atrasados, pues se encuentran impagos casi tres meses.

Hasta mientras, sus compañeros -en su mayoría entrenadores- esperaban pacientemente, pese a los latentes riesgos de contagiarse de Covid-19, y al inclemente frío que se registró este miércoles en la capital azuaya. No se retiraban del lugar, ni tampoco desmayaban en su intento.

Es así que, protegidos con mascarillas y respetando el distanciamiento social, continuaron manifestándose pacíficamente ante la atenta mirada de los agentes civiles de tránsito y efectivos de la Policía Nacional, y la aprobación de los ciudadanos que presurosos redoblaban el paso a sus lugares de trabajo -quizás con las mismas o mayores necesidades que los protestantes-, mientras pasaban por el parque céntrico que lleva el nombre del “Niño Héroe”, uno de los artífices de la Independencia de Ecuador.

Personal de FDA se ubicó al frente de la Gobernación del Azuay. JMB

Detrás de cada frase -que se podía visualizar en los coloridos y disparejos letreros de diferentes tamaños-, y de ensordecedoras consignas como: “Sin cobrar, no se puede trabajar”, se escondía una realidad diferente: la necesidad de una madre de familia con su bebé recién nacido, un estudiante que es sostén de familia, una viuda que debe al banco… etc.

Carolina Vargas, entrenadora de gimnasia, dio a luz hace cinco meses y se encuentra preocupada porque no sabe como mantener a su bebé. “Es imposible vivir tres meses sin sueldo, cada uno de nosotros se encuentra en peor situación que otros, hay compañeros con deudas que familiares, enfermos…los pocos ahorros que teníamos ya se acabaron”.

Pese a todo -asegura- que siguen al “pie del cañón”. “No hemos parado, venimos realizando todos los días teletrabajo con las deportistas mediante las diferentes plataformas virtuales, actividades que se pueden observar como evidencia en las páginas de Federación del Azuay. No podemos darnos el lujo de parar, seguimos en pie, a pesar que es una situación difícil para todos; es el amor al deporte lo que nos permite seguir adelante”.

Macarena Salazar, trabajadora administrativa de FDA, recordó que no es la primera vez que en este año se encuentra impagos, pues sufrieron algo similar en el primer trimestre del 2020. “Hago un llamado a la señora secretaria del deporte (Andrea Sotomayor), quien debería velar por las federaciones provinciales, pero lamentablemente no mueve ni pata ni oreja, un llamado también al señor ministro de finanzas Richard Espinoza…».

«…Es preferible que nos paguen a los trabajadores, a que otros se vayan robando en maletas el dinero”.

Los ojos de Salazar se cristalizan y su voz se quiebra cuando comparte que es viuda y tiene que pagar arriendo, alimentación, medicinas, préstamos al banco… “Nos están comiendo vivo los intereses”, sostiene.

Sebastián Crespo, evidentemente era uno de los más jóvenes de este plantón, pero eso no significaba que tenía menos necesidades. ¡Al contrario! …

En algo trató de desahogarse con el letrero que improvisó en una cartulina amarilla, con la siguiente frase que invitaba a reflexionar: Las medallas que el país celebra son fruto del trabajo que el Gobierno ignora.

El deportista activo y monitor de FDA, Sebastián Crespo, estuvo presente en la protesta. JMB

El deportista activo y monitor de karate confiesa que sus emolumentos son invertidos para sus estudios. “Estoy agradecido con la Federación del Azuay, porque me dio la oportunidad de trabajar, caso contrario hubiese tenido que abandonar el deporte; ahora sufrimos este fuerte golpe que frustra mis sueños debido a esta pandemia que nadie esperaba…Estamos conscientes del mal momento que vivimos, pero el Gobierno debería darnos una solución”.

Crespo confiesa que poco o nada se puede hacer durante estos días para palear en algo la crisis, debido a la declaratoria de emergencia. “Pensaba hacer cualquier ´cachuelito´ saliendo a vender comida y mascarillas, pero se corre mucho riesgo de contagiarse…Estos días tengo que arrimarme y depender de mi familia…Mi abuelita ha tenido que ir a vivir con un tío, prácticamente estamos sobreviviendo”.

También estuvo presente Luis Alberto Cedeño, quien forma parte del departamento médico de FDA.

El profesional de la medicina que tuvo que dejar su blanco mandil para unirse en estos momentos a sus compañeros que vestían del rojo federativo, y que días atrás escribió una especie de carta abierta al “Sr. Presidente de la República, Lcdo. Lenin  Moreno”, mediante la cual señala que “los trabajadores de las federaciones deportivas provinciales del Ecuador  estamos impagos desde abril y mayo; estamos a más del medio mes de junio le recuerdo que tenemos los mismos derechos que los empleados públicos, tenemos familia que depende de nuestros ingresos mensuales; no tenemos como comprar los alimentos diarios para darles de comer”.

“Usted siempre habla de la importancia de las familias de los niños y ancianos -continúa la misiva-; con respeto le pido que las familias de todos los trabajadores de las federaciones deportivas provinciales también somos ecuatorianos y seres humanos, le recuerdo que el hambre es más peligroso que la pandemia”.

“Sr. Presidente ordene a quien corresponda se nos cancele los meses adeudados; el deporte también es parte del estado”, cierra su publicación que cuenta con varias reacciones y el respaldo de personas que se encuentran preocupados por esta situación, a la espera de una favorable respuesta. (JMB) (D)