Conmemoración patria

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EDITORIAL|

Once días atrás, el trece de mayo, se conmemoró el 190 aniversario del nacimiento de la República del Ecuador, cuando un grupo de notables en Quito resolvió separar al Distrito Sur de la Gran Colombia con el nombre de Ecuador; fue un día común y corriente sin que haya habido ningún acto a nivel nacional conmemorativo del nacimiento de nuestro país. Es probable que, al no haber estado de por medio ningún enfrentamiento armado este hecho casi se ha borrado de la memoria colectiva. Hoy que se conmemora la batalla de Pichincha en la que los españoles fueron derrotados y perdimos la condición de colonia, se ha celebrado y celebra con júbilo y feriado este acontecimiento.

Lo que importa es que culminó la guerra de independencia y optamos por el sistema democrático siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, aunque formamos parte de un país mucho más grande y poblado que nació de la iniciativa del Libertador Simón Bolívar: la Gran Colombia. En los últimos decenios del siglo XVIII y primeros del XIX tuvo lugar el proceso de la independencia que, en mengua de los imperios inglés y español, hicieron que nuestro continente se incorpore a la comunidad internacional con nuevos planteamientos e ideas que evolucionaron de manera diferente en el elevado número de Estados que surgieron.

Bien está que, con fiestas cívicas, se celebren estos hechos históricos con júbilo y se destaquen las acciones de quienes participaron en este proceso, pero vale la pena reflexionar en hasta qué punto se han hecho realidad los ideales de los autores intelectuales y combatientes de este proceso. En nuestros días el país que nació de las colonias inglesas es la primera potencia económica y bélica del planeta. Los Estados de lo que fue parte del imperio español, en la mayoría de los casos, se encuentran en proceso de desarrollo en diferentes niveles. Cabe también pensar cuales son las responsabilidades sobre el pasado y las orientaciones que deben darse en el futuro para seguir adelante.