Un Día de la Madre atípico

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Los bonsáis han reemplazado a las flores, ya que los distribuidores han dejado de trabajar por la pandemia. AWM

En la víspera de una de las celebraciones más importantes del año, la Plaza de las Flores solía resistir el paso de cientos de personas que buscaban un arreglo floral. Aquel panorama colorido, que no solo se extendía en el corazón de Cuenca, ya es solo un recuerdo que muchos extrañan.

Ahora la vista solo capta el cemento y la sensación de vacío se percibe en los alrededores de la iglesia del Carmen en donde hasta marzo estaban las mujeres que guiaban en la compra de flores que luego terminarían en un florero.

Este año, el Día de la Madre será mucho más nostálgico, porque no solo faltarán las rosas. La presencia física y el lazo entre una mamá y sus hijos será mucho más extenso. La pandemia, como al resto de actividades, dejará su huella en la celebración.

Aun así, hay personas que desde hace algunos días han buscado que el Día de la Madre no se vea afectado por el aislamiento y distanciamiento social a través de los recuerdos que pueden generar los regalos.

Entre esas cosas están las flores, pero en menor medida. Con la suspensión de la floricultura, los arreglos florales son ínfimos. Por ejemplo: ayer, en el Centro Histórico de Cuenca se podía contar con los dedos de las manos los puestos de venta de flores.

“Son pocas las flores que tenemos porque se suspendió la venta. Lo que se ve hay. De allí está bajo el negocio”, dice Blanca Guartazaca, quien trabaja en una florería de la calle Benigno Malo.

En otros sectores de la ciudad tampoco hay mucho para escoger. Los puestos para abastecer de alimentos han reemplazo en número a los que ofertaban regalos para el Día de la Madre. Y en donde sí se han arriesgado a vender, hay objetos que remplazaron a los más comprados.

En vez de flores se han colocado bonsáis, en vez de aquellos arreglos vistosos hay globos y chocolates.

“Tenemos la esperanza de que se venda algo este fin de semana. Las pocas flores que tenemos están más baratas. Los precios no han subido. En algunos casos las cosas han bajado de precio. Tenemos nuevos objetos porque no hay flores”, dice Sonia Mejía, quien colocó una mesa en la avenida 10 de agosto, en el sector Virgen de Bronce.

Online

A diferencia de lo que ocurre en las ventas tradicionales, en el comercio electrónico la situación es más alentadora. Si uno ingresa a Facebook por ejemplo, allí hay un sinnúmero de objetos que se están comercializando.

“Nosotras no nos podemos quejar. Sí hemos vendido por Facebook. A veces hay el temor porque la gente no estaba acostumbrada a comprar por internet, pero sí se ha vendido mejor”, dice Tatiana Tapia, quien trabaja con su hermana en Rekreando.

Ropa, calzado, bisutería, perfumería, libros, cosméticos, comida, en fin, la lista es larga. La creatividad para presentarlos juega un papel fundamental porque de ello depende la venta del producto.

De la creatividad se han valido los músicos, quienes a pesar de tener el permiso del Ministerio de Cultura para ofrecer serenatas, siempre y cuando consten en el Registro Único de Artistas y Gestores Cultural, han puesto a disposición conciertos a través de las redes sociales.

A pesar de todos los esfuerzos que se hacen para contar con un recuerdo y compartilo con las madres, mañana será un día aún más atípico, en el cual muchos tendrán que decir, por celular, feliz día, mamá. (AWM)-(I)