Daniel Pintado: “Hemos tomado este tiempo para aprender más”

A pesar del aislamiento, los deportistas de alto rendimiento no dejan de entrenar a la par de hacer otras actividades

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Daniel Pintado tiene el apoyo y compañía de su hijo Nicolás, de cinco años, en los entrenamientos que realiza en su casa. Cortesía

El azuayo Daniel Pintado, de 25 años, tiene la marca en 20 km marcha para competir en los Juegos Olímpicos de Tokio. Desde su confinamiento hizo un receso a sus actividades para dialogar con Diario El Mercurio.

– ¿Cómo entrena en casa?
Hemos hablado con el profe Julio (Chuqui) para adaptar la planificación a lo que tenemos en casa. Yo tengo una caminadora, un equipo de gimnasia para fuerza isométrica…, claro que no se compara en nada a lo que podíamos hacer en otros lugares, pero hemos tratado de acoplarnos al máximo para no perder la forma deportiva.

– ¿Cómo recibió la noticia de la postergación de los Juegos Olímpicos?
Por una parte, fue una pena por el hecho de habernos preparado cuatro años, pero creo que fue la mejor decisión ante las circunstancias… No estábamos entrenando, la preocupación de todos los días levantarnos y tratar de hacer 20, 22, 23 kilómetros en la caminadora, era bastante duro. Entonces, preocuparnos ya por la familia, por nuestra salud, creo que nos ayudó a todos.

– Notamos a un Daniel Pintado mucho más fuerte incluso en la parte psicológica ¿Cuál cree que fue el punto de inflexión?
Desde muy pequeño he tratado de ser muy disciplinado. Al principio fue bastante duro ya que desde la juvenil fui tratado como un atleta de proyección y los primeros años en la Sénior como que no he podido sacar mi máximo potencial… Tuve bastantes problemas en el tema de calificaciones para Juegos Sudamericanos, Juegos Panamericanos, creo que talento tenía, simplemente faltaba la disciplina. Con el equipo de trabajo, con el profe Julio y mi familia que siempre me apoya, hemos podido ver cuáles eran las falencias y trabajar en ellas. Ahora, no hemos mejorado del todo, pero lo vamos consiguiendo poco a poco con el trabajo diario.

– Usted habla del aspecto disciplinario ¿A qué se refiere?
Sería en ser un deportista profesional, dedicarnos las 24 horas al deporte, descansar las ocho horas en la noche, tener nuestro descanso en las tardes, cumplir con todos los entrenamientos, al fin y al cabo, están para la mejora de nuestro rendimiento.

– ¿En esta época de cuarentena se comparte mucho con la familia?
Sí, la verdad. Acá (en casa) están pendientes de mi entrenamiento y se han sumado también a esto de entrenar en casa. Mi hijo (Nicolás, de 5 años) lo ha hecho todos los días, yo le planifico (sonríe). Mi esposa (Karen Palaguachi) hace trabajos de fuerza. Eso a la final me motiva porque veo que puedo transmitir algo positivo en la familia. Hemos tenido mayor tiempo para conversar, realizar algunas actividades que, quizá por todo el trajín que teníamos, no las realizábamos. Extraño mucho a mis padres, a mis hermanos, no les he podido ver, entiendo la situación, y espero algún rato poder abrazarles nuevamente.

– ¿Qué le dice su hijo al verle en casa todo el tiempo?
Realmente pasamos bastante tiempo juntos, vemos películas y cuando digo ¡ya vengo!, siempre me pregunta ¿a dónde va?, le respondo: abajo no más, a la caminadora (sonríe). Él me ayuda en la hidratación y ha sido insistente en que quiere entrenar.

– ¿Qué otras actividades realizan en casa para romper la rutina?
Generalmente tenemos bastante tiempo para hacer los estiramientos, trabajar la fuerza, todos los segmentos. Ahora he podido leer libros que no los había tocado, revisar algunas cosas por internet que no las tenía claro incluso acerca de nuestra disciplina, ver competencias que las veía cuando era niño, los campeonatos mundiales en los que Jefferson Pérez era campeón, pude ver el documental de ciclismo que hizo el equipo Movistar (Richard Carapaz). Los documentales llaman la atención y distraen bastante en este tiempo.

– ¿Qué libros estaban descuidados?
Tenía uno que es de oratoria, cómo aprender a comunicar bien. Tenía otro sobre las tres superactitudes, y otro de motivación. Ahora tengo uno que nos recomendó leer nuestra psicóloga Anabel Barahona sobre la psicología en el fútbol… Hemos tomado todo este tiempo para aprender un poco más y para estar un poco más relajados.

– ¿Cómo va los estudios?
Ya terminé la Tecnología (en Mercado y Comercio Electrónico). Ahora estoy haciendo prácticas preprofesionales, investigaciones, trabajando con un profe del mismo Instituto (Sudamericano). La tesis, por asunto de recursos, quizá lo haga en el siguiente semestre.

– ¿Qué objetivos tiene con su carrera?
Quiero hacer una conexión entre lo empresarial y deportivo, de hecho, mi tesis va encaminada un poco al marketing deportivo. Quiero trabajar en los emprendimientos que tenemos con mi hermano (David) en Deta Cuenca. Cuando me retire del deporte quiero tener otras actividades ya fijas para realizarlas.

– ¿Pero en el deporte le queda algunos años más o ya se piensa en el retiro?
Todo depende de los resultados, del apoyo. Si por mi fuera marchara hasta los 50 años, por lo pronto hemos planificado quizá dos Juegos Olímpicos más.

– Las distancias en la marcha van a cambiar a 10 y 30 km ¿Por cuál se inclina?
Ventajosamente las dos distancias me sientan bien. Todos los años que hacemos los selectivos o test en Cuenca tenemos marcas muy buenas, claro que no hemos hecho un 10.000 a nivel del mar, pero las que tenemos en altura nos dan a entender que tenemos buena proyección. En 30 tengo una competencia que gané en Estados Unidos con una súper buena marca. Creo que me especializaré en la distancia que me sienta mejor en los primeros años o puede ser en las dos de pronto. (BST)-(D)