La vida se abre paso en la pandemia

En el último mes se registraron 518 nacimientos en los hospitales públicos del Azuay a pesar de la emergencia sanitaria.

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En los hospitales la lucha diaria contra la muerte en las unidades de cuidados intensivos contrasta con la felicidad de recibir nuevas vidas. Si bien en emergencia se han atendido 43 casos de coronavirus, en las maternidades 518 niños vieron la luz por primera vez en el Azuay.

De acuerdo con los registros de la coordinación zonal de Salud en el último mes se registraron, además, 265 nacimientos en Cañar y 255 en la provincia de Morona Santiago, para un total de 1.038 nuevas vidas recibidas en el Austro.

Carmen Samaniego es tía de uno de los recién nacidos que fueron atendidos en el hospital Vicente Corral Moscoso durante la cuarentena y señala que se han cumplido todos los protocolos para evitar que su sobrino o la mamá contraigan el virus.

Aún no deciden el nombre, pero piensan ponerle José Emanuel, el primero en recuerdo de su abuelo quien falleció a inicios de año por un cáncer terminal, y el segundo por la cercanía de la Semana Santa.

La inscripción tiene que esperar ya que de acuerdo con los técnicos del Registro Civil durante la emergencia sanitaria solo se recibirán trámites que tengan que ver con defunciones, esto sin importar si el fallecimiento se da o no por afecciones relacionadas al coronavirus.

El pequeño será uno de los últimos nacimientos que se registren en el hospital Vicente Corral, que ha dispuesto el traslado de sus áreas de neonatología y maternidad a centros médicos de la red pública y complementaria de salud.

Así lo informó Julio Molina, coordinador para la salud en la zona 6, quien explicó que la medida es necesaria para el descongestionamiento de los servicios que presta el hospital en la lucha contra el coronavirus a nivel regional.

El funcionario indicó que desde el lunes se procederá al traslado de los pacientes que se encuentran internados en las diferentes áreas de esta casa de salud y que no presentan síntomas de COVID19.

Así, hacia la Clínica Humanitaria de la Fundación Pablo Jaramillo, se remitirá a las pacientes del área de Ginecología, Obstetricia y Neonatología que no presentan COVID-19, mientras que el Hospital Municipal de la Mujer y el Niño, tratará a los pacientes derivados de las áreas de Pediatría y Clínica.

Para las otras áreas se ha recibido el aporte del Hospital Militar de Cuenca, que es parte de la Red Púbica de Salud y recibirá a los pacientes de Clínica y Cirugía, explicó Molina.

Congestionados

Estas medidas permitirán que el Hospital sea descongestionado y todas sus instalaciones e insumos permitan atender a quienes lleguen con sintomatología por COVID-19, informó Molina, esto ante el incremento de pacientes en las áreas destinadas para combatir al virus.

Son 63 los pacientes atendidos por coronavirus en los hospitales de la coordinación zonal, informó Molina, y de estos al menos 20 están en el hospital Vicente Corral Moscoso cuya capacidad actual es de 32 camas.

La saturación de las áreas destinadas para coronavirus también afecta al hospital José Carrasco Arteaga del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) donde se adoptan medidas para sumar espacios.

El director de dicho centro médico, Luis Mario Maldonado informó que al momento hay 30 pacientes con COVID-19 internados en esta casa de salud, de los que 10 requieren cuidados intensivos y copan las 10 camas destinadas a este fin.

“Tenemos 10 ventiladores y en este momento están todos ocupados, estamos al máximo de nuestra capacidad operativa” indica Maldonado, quien señala que se están reacomodando las camas para optimizar recursos y evitar contagios.

Las autoridades de salud piden que la ciudadanía tome conciencia de que la última forma de evitar el colapso del sistema de salud es quedándose en casa, y piden el apoyo de todos para que sigan siendo más las vidas que se reciben que las que se despiden en los hospitales públicos del Azuay. (JMM) (I)