La economía es otra víctima del virus

Durante los últimos 15 días los ingresos han sido escasos y el fin de mes incrementó la necesidad de dinero.

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Personas hacen fila en las afueras de entidades bancarias para cumplir con pagos y para retirar dinero. XCA

Con los ahorros por acabarse y deudas aún pendientes, Israel Cordero, artesano, espera que la cuarentena termine pronto pues su actividad productiva es prácticamente nula. Trabaja en su casa, pero sin compradores, sus trabajos solo se acumulan en su taller de joyería.

Según el INEC, al igual que Israel al menos 280.000 personas en el Azuay, esto es el 32,1 % de la población, trabaja por cuenta propia y unas 81.000 personas, esto es el 9,2 % de la población, están vinculados al sector de la construcción y obra pública, que también está parado.

Para sostener a las personas que sobreviven con un sueldo básico o menos al mes, el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) está entregado kits de alimentos mediante el registro social, una labor a la que se suman el Gobierno Provincial del Azuay y la Municipalidad de Cuenca.

Ruth Caldas, coordinadora zonal del MIES, explicó que desde esta semana se entrega además el bono de asistencia por la emergencia sanitaria a través de los servicios de Banco del Barrio y Mi Vecino. Para conocer si la persona es beneficiaria puede acceder al portal www.inclusion.gob.ec o comunicarse al teléfono 1-800 002 002.

Pero el grupo de personas que ganan más de un sueldo básico y trabajan por cuenta propia también se sienten afectados por la paralización de actividades.
Mariana Gutiérrez es una comerciante del centro de la ciudad que no ha abierto la puerta de su tienda de ropa desde el 15 de marzo pasado y ahora debe enfrentar deudas que van desde el arriendo hasta el pago de sus tres empleados.

“Estoy tomando de unos ahorros que tenía para comprar mercadería para saldar al menos el pago de sueldos y arriendos, hay otros gastos que tendrán que esperar”, indica la comerciante.

Ventas informales se registran en callejones, casas y calles como alternativa económica mientras dura el coronavirus. PSR

Pagos


En las filas de los bancos desde ayer se han generado largas filas de personas que esperan recibir su sueldo, remesas del exterior o hacer pagos de servicios básicos, créditos, tarjetas, pensiones alimenticias y pensiones escolares.

De acuerdo con la Coordinación Zonal de Educación, el cobro de pensiones escolares no se ha detenido por la cuarentena por lo que los pagos deben efectuarse conforme las disposiciones de colegios y escuelas. El viernes las autoridades se pronunciarán al respecto.

Milton Carrasco, padre de familia de un plantel privado de la ciudad, indica que llamaron a su celular para recordarle el cobro, aduciendo que se requiere pagar a docentes y administrativos.

Las pensiones alimenticias deben depositarse hasta el 5 de abril. Por el momento no se están aceptando trámites de boletas de apremio por falta de pago, explica el abogado Santiago Maldonado, pero eso no pospone las obligaciones.

“Es posible que cuando las actividades regresen, salgan las boletas represadas en procesos anteriores a la cuarentena, por lo que es recomendable cumplir con las obligaciones a tiempo”, indica.

Arriendos


Algo similar pasa con el pago de arriendos. De acuerdo con Maldonado, todo inquilino que tenga firmado un contrato tiene derecho a tres meses de plazo antes de ser desalojado y por el momento los juzgados no atienden este tipo de casos. “En esta situación lo óptimo es buscar un acuerdo con el arrendatario y recordar que esta situación es temporal”, recomienda.

Los cobros de tarjetas de crédito y cuotas de préstamos se pueden diferir solo bajo solicitud del usuario, para esto cada banco y cooperativa tiene sus propios mecanismos de ayuda, por lo que el ciudadano que necesite postergar estos pagos debe comunicarse con su entidad financiera.

Xavier Martínez, gobernador del Azuay, explicó que, si bien la emergencia se amplió hasta el 5 de abril, el regreso a las actividades se hará tras un análisis del COE Nacional, que puede posponer la fecha de cuarentena de acuerdo con las condiciones de contagio del coronavirus en Ecuador. (JMM)-(I)

DATOS

El 32 % de la población en el Azuay trabaja por cuenta propia y ha visto reducidos sus ingresos durante la cuarentena por el coronavirus.

Un 9,2 % de la población depende del sector de la construcción y la obra pública, actividades que también están paralizadas.

La Función Judicial no está recibiendo a trámite juicios por pensiones alimenticias e inquilinato, pero abogados recomiendan cumplir pagos.

El MIES entrega un bono de 60 dólares a quienes viven del día a día, para conocer si es beneficiario debe ingresar a la página www.inclusion.gob.ec

CIFRAS

3 fallecidos se han registrado en el Azuay a causa del coronavirus, dos en los hospitales de Cuenca y uno más en Sígsig.

94 pacientes positivos para coronavirus han sido detectados en Azuay, 83 en Cuenca y 11 en cantones orientales y Santa Isabel.

153 casos están confirmados para la zona 6, a los pacientes positivos en Azuay se suman 49 en Cañar y diez en Morona Santiago.

La curva de casos positivos se eleva

Hospital “Vicente Corral Moscoso” donde se registró uno de los decesos por coronavirus en el Azuay. API

El ingreso de pruebas rezagadas en el conteo oficial del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, generó que en el Azuay los casos se incrementen, según el reporte, en un 17 % en las últimas 24 horas.

La Coordinación zonal de Salud informó que los casos en el Azuay llegaron a 94, de los que 83 pertenecen a Cuenca y 11 a los cantones Gualaceo, Santa Isabel, Paute, Sevilla de Oro, El Pan y Sígsig.

La cifra de fallecidos pasó de uno a tres, de los que dos se registraron en Cuenca y uno en el Sígsig. Los hospitalizados se mantienen en 53 y el cerco epidemiológico llega a 247 personas.

En Cañar se presentan 49 casos y en Morona Santiago diez, para un total de 153 pacientes con coronavirus en la zona 6.

De acuerdo con  Xavier Martínez, gobernador del Azuay, estos casos se encontraban dentro del cerco epidemiológico por lo que no representan un incremento de contagios sino de un aumento de pruebas aplicadas a pacientes sospechosos. (I)