Ciudadano es agredido al ser confundido como cuatrero en Turi

Pobladores confundieron a un ciudadano como cuatrero, lo agredieron y destruyeron su vehículo.

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Con abolladuras quedó la camioneta de un comerciante de ganado que fue confundido como cuatrero, en Cuenca.

Germán Zhinín, de 34 años, relata los momentos de angustia que vivió al ser confundido como delincuente; fue acusado de robar una vaca.

Como consecuencia, una multitud enardecida le agredió físicamente y causó destrozos en su camioneta. Ahora pide que el hecho sea investigado y se sancione a los involucrados -que a pesar que se les dio explicaciones- procedieron con la justicia por mano propia de manera equivocada.

El caso sucedió el pasado sábado, a eso de las 19:40, en el barrio La Paz de la parroquia Turi, en Cuenca.

“Mie error fue movilizarme en horario de toque de queda”, refiere Germán. Esa noche, luego de comprar una vaca, en mi camioneta junto a mi madre quien ya tiene de 69 años, nos dirigimos desde el sector Tutupali (parroquia Tarqui) hacia Turi.

Tuve que conducir por vías alternas por temor a ser llamado la atención por la Policía debido a que regía el toque de queda.  En el trayecto vi las luces de una aparente patrulla por lo que me asusté, sin embargo, había sido una ambulancia; intenté continuar mi trayecto, pero fui interceptado por personas que me acusaron de cuatrero.

Pues, en el balde de la camioneta iba la vaca que ya estaba faenada, es decir, ya no tenía las vísceras o menudencia. “Mi objetivo era llegar donde un conocido que cuenta con un espacio de refrigeración, para encargar la vaca y que la carne no se dañe. -El producto era para consumo propio, pero no se podía tener en la casa por la cantidad-, comenta.

Al ser confundido como cuatrero, una señora comenzó a gritar diciendo que soy ladrón, así varias personas llegaron con palos. En medio de las acusaciones, mientras yo intentaba explicar la situación y de mostrar las pruebas que compré la vaca, también llegaron dos líderes de barrios, eran conocidos, ellos manifestaron a la multitud: “no son ladrones”.

Para que no haya más problemas, la recomendación fue dejar el carro en en la casa de un amigo del lugar, para llevarlo luego en horas del día.

Dejé la camioneta en un garaje. Pero vino más gente, que le siguió acusando de ladrón. Hasta se comunicaron con la persona que les vendió la vaca, quien dio fe de que se trataba de un comerciante.

El caos continuó -llamen a la Policía, decían. Llegaron los uniformados y en medio de la multitud un señor me cayó con un palo en la cabeza y me causó una herida, asegura Germán. La Policía logró sacar a los acusados del sitio, antes de que sean linchados.

La gente en multitud, a pulso, viró el carro. Intentaron prender fuego a la camioneta, pero estaba cerca de una vivienda, por lo que la llevaron hacia una quebrada, causando más destrozos.

Luego, familiares del afectado acudieron al sitio para con la ayuda de una grúa retirar la camioneta. Ahora, el vehículo presenta destrozos en los vidrios, la tapicería y abolladuras en la cabina. Además, la vaca faenada que estaba en la paila se echó a perder cuando el vehículo fue virado. (KOQ)-(I)

El carro abollado es una camioneta marca Toyota con cajón de madera del año 2004, que fue adquirida en 13.500 dólares.