La visita a Trump

Análisis político Marco Salamea Córdova

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La visita realizada por el Presidente Lenín Moreno a los Estados Unidos, y la entrevista que sostuviera allí con el Presidente Donald Trump, ha sido profusamente publicitada por el Gobierno Nacional, a través de diversos medios de comunicación y de las llamadas cadenas nacionales; una publicidad donde se resaltan las supuestas bondades y logros que se habrían obtenido para el Ecuador en diversas materias.
Desde la perspectiva económica y política, que orienta la gestión actual del Gobierno de Moreno, dicha visita y la búsqueda de acuerdos con el Gobierno ultraconservador de Trump resulta explicable y lógica, mucho más cuando la dependencia nuestra del mercado y de la economía (e incluso de la moneda) de la potencia del norte es una realidad; una dependencia que, sin duda, tenderá a profundizarse también en otras áreas, si es que finalmente se concretan los anunciados acuerdos en áreas como seguridad, educación y “anticorrupción”.
También el anuncio de un acuerdo comercial con los Estados Unidos genera expectativas para la dinamización de ciertos sectores de la economía nacional, aunque otros sectores podrían verlo con temor por la falta de capacidad para competir con grandes empresas norteamericanas.
En cualquier caso, si bien los propagandizados resultados positivos de esa visita están aún por verse, sobre todo para el Estado ecuatoriano y para la economía nacional, uno de los mensajes gubernamentales que más se ha trasmitido en estos días expresa que: “hemos logrado más empleo, más seguridad, más educación y mas anticorrupción”; un asunto que develaría que, con esta visita, el Gobierno de Moreno buscaría también un golpe de efecto político a su favor, esto es, recuperarse en algo de la debilitada popularidad y credibilidad que ostenta frente a la población ecuatoriana, aunque frente a Trump (según palabras de éste) gozaría de una “alta reputación”.
Por lo demás, con un discurso dedicado a resaltar las coincidencias con las políticas de Trump, Moreno consolidaría su posición cada vez más alineada a la política internacional de EE.UU. Esto no significa, empero, afirmar que el anterior Presidente Correa tuvo una actitud anti EE.UU., sino recordemos la visita que le hizo a éste la Secretaria de Estado de Obama, Hillary Clinton. (O)