Sabiduría ecológica

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Antes de la aparición de los seres humanos, en nuestro planeta la naturaleza funcionaba sabiamente; nadie intervenía para regular la solución de sus problemas y había una equilibrada harmonía entre los mundos vegetal y animal que, más que se complementaban. La presencia del ser humano con su capacidad de razonar y creatividad tecnológica hizo que los integrantes de esta especie intervengan alterando este equilibrio con la intención de mejorar positivamente su relación con el hábitat. No cabe condenar esta “invasión” y ha habido resultados positivos, pero es evidente los daños ocasionados que en nuestro tiempo llegan a niveles que amenazan el deterioro total de las condiciones que posibilitan la existencia de la vida.
La actividad agrícola que posibilita la alimentación del explosivo crecimiento de la población, ha logrado este propósito mediante tecnologías. La agricultura es un fenómeno humano que influyó sustancialmente en el ordenamiento colectivo y la evolución cultural. La “eficiencia” en la producción implica la utilización de componentes químicos extraños con resultados inmediatistas positivos, pero que dejan un saldo negativo de muy difícil compensación. Hay casos escandalosos como el de insecticidas que eliminan plagas, pero deterioran seriamente el entorno como fue el DDT y otros elementos, al igual que algún tipo de abonos que alteran la sabiduría natural.
En la población se ha generalizado la conciencia de la necesidad de preservar el entorno natural y hay una creciente desconfianza en los denominados “químicos”. Es posible prescindir de ellos y, retornando a la sabiduría de la naturaleza, encontrar en ella componentes que posibilitan la preservación ante elementos dañinos denominados plagas. Experiencias en pequeña y mediana escala han demostrado eficiencia y se espera su creciente difusión para liberar la agricultura de elementos antinaturales dañinos. De las ideas hay que pasar a acciones generalizadas e intensificar en los consumidores su preferencia por los componentes naturales.