Una iniciativa para abrir caminos

Hugo Darquea López

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He titulado así este artículo para referirme a la necesidad de reflexionar y tomar decisiones que aporten a la compresión del mundo y sus procesos, en tal virtud, precisamente por iniciativa de gente universitaria como Juan Morales Ordóñez, se ha emprendido por investigadores, docentes, estudiantes y ciudadanos de los distintos sectores de la vida cuencana, en la tarea de reunirnos con relativa frecuencia para diseñar la realización de un Congreso de Ética y Bioética de carácter internacional. En esta ocasión con motivo del Bicentenario de la Independencia de Cuenca.
El viernes 7 en la “Casa de Servicio de la Sociedad de la Universidad del Azuay” se realizó la presentación del Congreso de Octubre. Con las autoridades de las cuatros universidades de Cuenca, sus rectores o delegados y más gestores del proceso académico, se puntualizaron los propósitos del evento. La conjunción de las universidades es trascendental, ya que aúna la visión y los aportes del pensamiento universitario en función del proceso existencial de nuestra comunidad social, Cuenca y el Mundo están en una conexión real.
El conocimiento científico es la gran esperanza para la humanidad que busca innovar, crear y recrear procesos de dignificación vital. “Todo es Vida” se ha señalado con visión universal, nada debe oponerse al proceso de proteger y generar la experiencia fundamental en la que todos estamos comprometidos. Hoy más que nunca debemos comprendernos dentro del mundo y sus necesidades, problemas y avances. Por eso con mentalidad abierta, con visión del aquí y del ahora, inmersos en la humanidad, en el sentido creativo de la libertad, socialmente responsable, tenemos que afrontar el futuro de Cuenca. El positivismo y la esperanza que pongamos en todo emprendimiento es el camino que nos permitirá el desarrollo integral de la Vida. (O)