Gypsophilia, flor que sostiene a Malima

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Actividad de desbrote del cultivo de gypsophilia, en plantaciones Malima, en el valle del Paute a 2.200 metros de altura. ACR

FLORES

Listas las flores de verano para la exportación al mercado europeo. ACR
Bertha Sicha, muestra los nuevos tipos. ACR

El desastre de La Josefina en 1993, la dolarización en el 2000, la competencia de otras flores que se producen con menores costos dentro y fuera del Ecuador, el paro de octubre de 2019 son algunos hechos que han impactado a Plantaciones Malima, empresa de cultivo y exportación de flores fundada hace 30 años, en el cantón Paute.

Actualmente es una de las cinco fincas sobrevivientes en el austro ecuatoriano: Malima, Trébol Roses, Flores del Lago, Flores del Sur y Ecuagénera (orquídeas). Solo en el año 2000, entre Azuay y Cañar hubo 23 plantaciones.

Malima, empresa fundada por la familia Crespo (sus directivos son Marcelo y Mauricio Crespo), hace tres décadas vendía surtidos de muchas especies y tipos de flores.

Tal era la abundancia que, en ese entonces, Malima llegó a tener 19 tipos de flores, dentro de las cuales existían cinco variedades de cada una, entre mini rosas, claveles y más.

Eran variedades que se cultivaban en el pasado, rememora Juan Andrés Proaño, gerente apoderado de Malima. En 2015 solo producían gypsophilia, conocida como ilusiones o velo de novia, uno de los productos emblemáticos.

Luego la empresa se especializó solo en gypsophilia e hypericum; y, en estos dos últimos años comenzó a diversificar con nichos puntuales y especies específicas como: trachelium, delphinium, veronica, lysimachia, dianthus y craspedia.

Hubo que hacer una reingeniería completa de la empresa; hoy están en 43 países en los cinco continentes, comenta Proaño Coellar, quien labora 15 años para la empresa.

Empleo

El impulso que le han dado a la especialización en diferentes tipos de flores es fuerte, y hoy Malima da empleo a 575 personas (áreas agrícola, técnica, administrativa), aunque el gerente reconoce que la mano de obra es el mayor componente dentro de los costos totales que enfrenta la empresa.

Hoy esta plantación ecuatoriana produce alrededor de 1.200.000 kilos de gypsophilia al año, que corresponde a 85.000 cajas que despachan; para generar esta cantidad deben producir más de 10 millones de plantas al año.

¿Por qué Malima no produce rosas? para producir una rosa de calidad se requiere una ubicación geográfica de mayor altitud, esta finca está en el valle del Paute a 2.200 metros de altura, requeriría entre 2.800 a 3.000 metros de altura.

Entonces, esta finca se centra en la gypsophilia que es una flor fuerte, un producto noble que por sí solo constituye una flor principal; además, mediante ciertos procesos que aplica Malima pueden darle cualquier color, uno de los elementos que ha impactado especialmente en mercados internacionales.

La gypsophilia “es la mejor del mundo”, afirma Proaño y explica que esto se debe a la temperatura, horas luz, intensidad y radiación solar, que generan colores mucho más brillantes, tallos más gruesos, largos y pesados.

Competencia

Pero la competencia es fuerte, Malima y otras fincas ecuatorianas se enfrentan a Kenia, Etiopía y Colombia, países productores de flores que trabajan con costos de producción inferiores a los ecuatorianos.

Y dentro del mismo país hay competencia, la zona donde está centralizada la producción de flores es en los alrededores del aeropuerto de Quito, de Cotopaxi a Carchi, eso les genera ventajas competitivas versus lo que, estando en Azuay o Cañar tienen. Proaño se refiere al hecho de transportar y estar a 12 horas de distancia hace que no puedan vender las flores el mismo día y tengan costos de transporte superiores. (ACR)-(I)

¿Y los precios?

Los mercados internacionales se mantienen muy estables y casi no varían en su precio internacional, respecto a las flores. Si se observa la variación de los últimos diez o 15 años, es ínfima, estable.

Lo que no es estable son los costos de producción que enfrentan las fincas ecuatorianas, entonces la preocupación de sus dueños es doble: seguir manteniendo esos precios y seguir peleando con los costos.

Mientras tanto, varias de las fincas del austro ecuatoriano observan con beneplácito al mercado europeo que reconoce la calidad, al reconocerla inclusive paga un poco más. En el caso de Malima, Europa representa el 60% de sus ventas totales.

Para esta empresa, este ha sido quizas el beneficio más grande del acuerdo con la Unión Europea “mantenernos en la exportación, las flores que producimos siempre tuvieron libre acceso sin pago de aranceles, entonces se garantiza eso”. (I)