“Historia de Cuenca y su región”

Hugo Lucero Luzuriaga

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Los festejos por el Bicentenario de la Independencia de Cuenca iniciaron de la mejor manera y con el aplauso no solo de la ciudad sino del país entero por la magnífica entrega a la ciudadanía, el viernes 17 de enero del presente año, de los tres últimos tomos de la colección “Historia de Cuenca y su Región”, por parte de su autor el escritor Juan Cordero Iñiguez, cuencano, docente, investigador, historiador y cronista vitalicio. En realidad, se trata de un presente especialísimo que dispensa este respetable escritor a su ciudad, obra que sirvió, sirve y servirá para la lectura, investigación, consulta, admiración, y motivación para seguir queriendo y cuidando a Cuenca “Patrimonio Cultural de la Humanidad”. Merece destacarse la contribución de las Universidades de Cuenca y del Azuay, así como de la Municipalidad de Cuenca para la edición de los 12 tomos, siendo todos notables, aunque creemos que el último es para deleitarse cuyo título es: “Nombres, Comentarios y Elogios de Cuenca, prosa y en verso”.
La entrega de esta “monumental” obra marca un antes y un después en la historia de Cuenca, autoría de un personaje prominente a nivel nacional e internacional, que además se desempeñó en importantes cargos públicos, empero, y lo que más le ilusionó y lo cumplió fue el ser fundador de su querida Universidad del Azuay. Juan Cordero Iñiguez, continúa investigando, escribiendo y satisfaciéndose con su museo “De las Culturas Aborígenes”, donde se invita a conocer nuestras realidades y sobre todo es el espacio de consultas a un personaje que vive al servicio de los demás. Su vida es la historia, el museo y su querida familia, donde Anita, su esposa, es la fiel compañera en sus andanzas, investigaciones, búsqueda de piezas arqueológicas y sobre todo el cariño y la motivación para seguir adelante en sus actividades puestas al servicio de la colectividad.
Es la hora de regocijarnos por disponer de la “Historia de Cuenca y su Región”, pero también es la hora de recordar que, EN VIDA se debe reconocer los actos, obras, valores y valía de los seres humanos. (O)