Pandemia

Ana Abad R.

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Si las más altas autoridades de seguridad y de justicia del país han declarado como pandemia la violencia hacia las mujeres es porque la realidad rebasa cualquier expectativa de análisis y proyección que puede deducirse de las cifras que las estadísticas nos dan. Quienes son parte del sistema de seguridad y justicia viven día a día y son testigos de las graves consecuencias que acarrean los círculos de violencia que se desatan cuando hay una mujer violentada, saben que donde hay una mujer víctima de cualquier tipo de violencia hay todo un círculo de relaciones familiares que se ve afectado. Ecuador no es un país de paz, no es un país acogedor, no es un país que respete la vida como se promociona en las agendas turísticas del mundo o como se nos quiere convencer a través de burdas y costosas campañas publicitarias en un iluso intento de maquillar las duras realidades de un país violento donde se dan más asesinatos por violencia interpersonal que por violencia criminal, un país inequitativo, excluyente, racista, xenofóbico, con muchos traumas sociales y con gobiernos entregados a las transnacionales. (O)