El canciller José Valencia dice que la eliminación de los subsidios fue «distorsionada»

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José Valencia, canciller de la República. Archivo / EFE

El canciller de Ecuador, José Valencia, afirmó hoy en Davos que la decisión en octubre pasado de eliminar los subsidios a las gasolinas, luego derogada debido a las protestas sociales que generó, fue «distorsionada» y malentendida.

«Fue distorsionada y erróneamente entendida por parte de la opinión pública», dijo el canciller en el marco del Foro Económico Mundial, en un panel sobre la situación en Ecuador y Latinoamérica luego de las manifestaciones que tuvieron lugar meses atrás en varios países de la región.

Valencia hizo un recuento de las protestas en su país por la eliminación del subsidio a los carburantes y «cómo se aprovecharon de las mismas actores y grupos violentos que, con una agenda política, buscaban la desestabilización del orden democrático», según un comunicado de la Cancillería.

Y precisó que una atmósfera de violencia como la que se vivió en octubre pasado, «no había registro en la historia ecuatoriana».

En el evento en el que disertó el canciller intervinieron también la secretaria ejecutiva de Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, la presidenta de Transparencia Internacional Delia Ferreira y el líder de «Occupy Wall Street Micah White», entre otros.

Valencia insistió en que frente a manifestaciones «alentadas por noticias falsas» y para detener «la violencia descontrolada», el Gobierno liderado por Lenín Moreno tomó una decisión «ejemplar» al suspender la «decisión de subir el precio de los combustibles a fin de preservar la paz social como bien supremo».

«Ello también posibilitó el rápido retorno a la normalidad institucional y la protección del orden democrático en el país, donde las protestas que se sucedieron en varias ciudades, dejaron una decena de fallecidos y cientos de heridos, además de millonarias pérdidas materiales.

Valencia llamó a proteger y fortalecer los mecanismos de la democracia representativa en Latinoamérica, «que garantizan una solución pacífica de las controversias sociales, protegen los derechos fundamentales de todos y evitan que minorías agresivas, que buscan trastocar el orden republicano, saquen provecho de la protestas social».

«La representación política debe canalizar efectivamente diseños y la participación ciudadana pacífica llevar la voz de la gente a la institucionalidad del Estado», reza el comunicado de la Cancillería difundido en Quito.

Latinoamérica debe atender -añade- los desafíos de inclusión e igualdad económica que afectan a los países de la región, pero hacerlo en democracia para garantizar las libertades y una convivencia en paz y bajo el imperio del derecho y no de caudillismos arbitrarios. EFE