Extranjeros hacen labor social

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Garry Vatcher fundó en Cuenca el Hogar Esperanza, acoge a personas con enfermedades catastróficas; y, abrió una tienda de ropa usada para venderla y sacar recursos. ACR

Existe una comunidad de extranjeros, fundamentalmente de Estados Unidos (EE.UU.), que se radicó en Cuenca, pero no solo llegó atraída por su clima, gente y gastronomía a fin de llevar un ritmo de vida apacible.

Son familias que se quedaron en el Ecuador para contribuir con su desarrollo en diferentes ámbitos cotidianos; no lo hacen por dinero, pues casi todos vinieron con sus ahorros y, otros, con recursos de su jubilación.
Son personas que decidieron “trabajar” sin paga en la realización de obra social: desde limpiar paredes y postes de calles; impulsar manifestaciones artísticas; hasta respaldar a gente de bajos recursos económicos que padecen varias enfermedades.

Testimonios

Garry Vatcher, de 62 años de edad, nacido en Canadá, creó el Hogar Esperanza, en la Juan Montalvo y Sucre, en donde acogen a personas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que están en tratamiento médico en casas de salud de Cuenca, pero viven en zonas rurales y no tienen dinero para su transporte y alimentación.
Pero, en algunos casos les dan hospedaje, pues algunas familias lamentablemente no están educadas con el tema VIH y los discriminan. También, esta casa (que comparten con otra organización social) acoge a personas con otras enfermedades catastróficas, refugiados de otros países y más casos.
Hoy están con 12 personas, cuenta Garry, con un fluido español debido a que en 1987, la primera vez que pisó suelo ecuatoriano, el idioma fue lo primero que aprendió.
Para obtener recursos abrieron un almacén de ropa de segunda mano donada por extranjeros y ecuatorianos; también el Hogar Esperanza en alianza con otros entes, organiza diversas actividades para obtener fondos. Sandro García, secretario, solicita apoyo a los empresarios privados para que, por favor, colaboren con esta causa, con lo que sea.
A veces comemos “arroz con huevo” (risas), comenta Sandro, quien admira la fuerza de voluntad de Garry, quien no se rinde y sigue en la lucha diaria.

Tradiciones

Laura Inks, nacida en California, vive desde hace seis años en Cuenca, vino con su esposo Clay Bodine; sus cuatro hijos mayores y nietos se quedaron en EE.UU., a donde va una vez al año para visitarlos.
Se autodefinen como gringos, incluso forman parte de las tradiciones ecuatorianas y el 6 de enero, con el nombre “Gringuitos Locos del Teatro Fishbon”, participaron en el tradicional desfile de la fiesta de Inocentes, con su Centro de Arte “Fishbon del Sur”, ya fueron premiados.
Laura en su tierra natal dirigió un teatro grande, es apasionada del arte, por eso en su casa creó un centro cultural, adornado con un mural gigante (con gráficas de todos sus amigos artistas), en donde impulsa diferentes eventos: música, yoga y otros como el performance.
Laura tiene un nombre ganado en la urbe, la conocen como “promotora de las artes en la comunidad expatriados en Cuenca” y, además, colabora con todas las causas, con dinero recaudado de las funciones y shows que ella y su esposo realizan en su Colectivo.

Limpieza

Susan Burke, de 65 años, nacida en Nueva York; y su esposo Ken March, de 70, de Pennsylvania, se radicaron en Cuenca para descansar, pero jamás lo hacen. Se dedican a limpiar calles y postes.
No están en contra del arte, sino de los tachones, manchas, rayas y señales groseras que algunas personas “estampan” en la urbe. No están solos, los apoya una comunidad de 600 personas que lograron agrupar a través de Facebook.
Crearon el grupo “Keep Cuenca Beautiful”, no solo con extranjeros, sino ecuatorianos, como Juan Neira, jubilado, quien tiene la doble nacionalidad y en el Ecuador también lidera esta actividad de mantener limpia a la ciudad. (ACR)-(I)

Listado largo de apoyo a diferentes causas

La presencia de la comunidad extranjera, o expatriados en Cuenca, se vio no solo en el desfile de Inocentes, sino en otras áreas. El listado es largo.
Ahí están Tod y Mary Freeman, quienes recaudan dinero para ayudar a gente de escasos recursos económicos que no pueden hacerse cirugías simples, pero necesarias. Ellos trabajan como Helping Kids in Ecuador.
O el caso de Susan McBride, quien lidera la organización Mujeres con Éxito, un hogar para mujeres víctimas de violencia doméstica, en donde les enseñan oficios para enfrentarse a la vida de forma independiente.
Y otros casos positivos más en la ciudad, como el referente al periódico que circula en la capital azuaya “Cuenca High Life”, dirigido por el ecuatoriano Jhonnatan Mogrovejo, pero para toda la comunidad de extranjeros.
Expatriados, gringos, extranjeros…no importa el nombre que nos pongan, comenta Juan Neira, quien tiene las nacionalidades americana y ecuatoriana, y es un defensor de quienes realizan obra social.
No está de acuerdo con los cuestionamientos que han recibido, por citar un caso, Susan y Ken, quienes limpian la ciudad de “grafitis”. Ellos tienen clara la tarea que hacen, “no limpian arte, sino basura”.
Esta agrupación, con el nombre “Keep Cuenca Beautiful”, pide apoyo a los empresarios, no con dinero precisamente, sino con el pago dinero en ferreterías y otros negocios similares, a donde ellos puedan acudir a comprar pintura y más herramientas para pintar las calles. (ACR)-(I)

DATO

Los entrevistados en esta página, ninguno cobra por lo que hace, es un trabajo de voluntariado; por eso esperan el respaldo de la empresa privada para avanzar.