Desde algún árbol

Jorge Dávila Vázquez

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Rincón de Cultura

Este es el título del pequeño y hermoso libro de Mauricio Pino Andrade, publicado por El Ángel Editor, en la colección Pluma.
Un breve conjunto de micro poemas, de esos que suelen llamarse haikus, pero que al pensar que los dos alfabetos en que se producen, el japonés y el español, no tienen nada en común, es mejor llamarlos de cualquier modo que no connote una identificación con esos textos que ocupan un lugar en la cultura universal desde hace siglos.
Una poesía como la de este joven autor vale por sí misma, por el trabajo que representa, por la dosis de sueño, de imaginación, de riqueza lírica que contiene, no por su ilustre supuesto ancestro nipón.
La edición, en pequeño formato, trae un prólogo del poeta español Frutos Soriano, definido como haiyín, escritor de haikus, que establece en pocas líneas la teoría de esa forma poética de la que venimos hablando, y, por supuesto, define y encasilla la producción de Pino Andrade como un grupo de haikus.
Más allá de eso, el tomo está bellamente ilustrado por Susana Benet, una sutil poeta y artista plástica valenciana.
Los textos tienen una temática central, la naturaleza, que se la percibe ya desde el nombre del libro, pero es la percepción del poeta lo que atrae, encanta, en la mayoría de los casos.
Es interesante, por ejemplo esta doble visión de fenómenos naturales, en un área rural y en la urbe: “Fuera de la cabaña/ crepita la lluvia/ sobre la hojarasca”. Poesía simple, visión leve y campestre, a la que añade un cierto encanto el uso de un verbo mentalmente asociado al fuego: crepitar. El sonido de las gotas en las hojas secas se poetiza en algo semejante a una imaginaria hoguera.
“Por el adoquín/ húmedo, va andando/ sola… la luna”. Pino es dueño de una interesante capacidad de construcción de imágenes sintéticas. En este caso, el marco es la calle de la ciudad, que ha recibido la lluvia. ¿Quién va por ella, solitaria? Los puntos suspensivos crean una cierta expectativa, podría ser una persona, pero es la luna.
Sencillo, cotidiano, enamorado del entorno, de la humedad de las gotas que caen y de la presencia estelar, así es todo este librito, que les causará más de una emoción, en las evocaciones de sonidos, ligeras visiones, olores y sabores conocidos. (O)