Tecnología devuelve la esperanza a personas con discapacidad

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César Rodrigo Plaza cumple pruebas con un brazo biónico diseñado en la UPS. Cortesía

Verónica Inga y Richard Placencia son dos estudiantes de la carrera de lngeniería Mecatrónica, de la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), de Cuenca, quienes desarrollaron un brazo biónico.

Se trata de un proyecto de vinculación con la comunidad, que tiene este centro de estudios universitarios, por medio del que buscan ayudar a las personas que han perdido sus miembros corporales.

Estos alumnos para desarrollar este proyecto tienen el acompañamiento de Mónica Romero y Edy Ayala, dos especialistas en esta área. Han iniciado las pruebas de funcionamiento.

César Rodrigo Plaza, de 68 años, es uno de los primeros beneficiario. Perdió su mano izquierda a la edad de cinco años cuando manipulaba con sus primos juegos artificiales. Una camareta detonó en su extremidad.

Tras el accidente, según contó, los médicos no les dieron esperanza de vida e incluso creían que iba a quedar ciego por la explosión. Cuando despertó tenía el brazo enyesado. Luego su recuperación fue satisfactoria.

Actualmente Plaza se dedica a la venta de encebollados en un carrito ambulante en la calle Daniel Córdova, a un costado del colegio Beningo Malo, junto a los multifamiliares del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

A pesar de su discapacidad ha desarrollado la destreza para servir los platos y exprimir los limones. Desde hace 25 años se dedica a este negocio y primero estuvo en la calle Tadeo Torres.

Contó que aprendió el arte de la cocina en la provincia de Manabí, a donde fue cuando tenía siete años en busca de trabajo. Ingresó a laborar en un restaurante y por eso sabe preparar toda comida costeña.

Se espera que con este brazo biónico Plaza pueda recuperar la movilidad completa de su extremidad, lo que le permitirá mejorar sus condiciones de vida, y la de sus allegados.

Hizo un llamado al Municipio de Cuenca para que le concedan la autorización para continuar con su negocio en este lugar, dado que esta es su única fuente de sustento para mantener a su familia.

Indicó que ocupa temporalmente un espacio junto a la vereda y ha recibido el respaldo de las personas que viven en esta zona, pues reconocen su trabajo a pesar de su condición.

El año pasado miembros de la Guardia Ciudadana de Cuenca (GCC), de la municipalidad, le decomisaron el carrito con el que trabaja, porque ocupa un área pública.

Contó que actualmente también ha recibido advertencias por parte de esta institución de que lo van a desalojar, debido a que no está permitida la ocupación de estos espacios. (CSM)-(I)

DETALLE

En Quito, en el hospital Metropolitano, en 2017 se hicieron las primeras operaciones como implantes biónicos.

OPINION

Tania Macancela, ingeniera electrónica con una especialidad en mecatrónica, considera que el Ministerio de Salud Pública (MSP) debe implementar una política para financiar el diseño de extremidades mecatrónicas para personas.

De acuerdo con Macancela, quien también es catedrática, las universidades dan sus aportes mediante proyectos de investigación o tesis, pero tiene limitaciones, especialmente, en cuanto al financiamiento.

Debemos masificar esto y lograr que incluso haya un banco de piezas mecatrónicas para que las personas con discapacidad puedan acudir y recibirlas, y así aprovechamos el avance de la tecnología y los conocimiento…”, mencionó.