Años viejos, inocentadas, mascarada, fiesta popular

Para despedir el año con humor. Por costumbres llegadas de España el fin de año es para las bromas, la risa, el disfraz Llega el fin de año y con él la festividad de los Inocentes, momento para bromas, engaños, hasta hace poco también temporada de muchas noticias falsas. Empieza la época de disfrazados, de máscaras, brujas, monigotes, personajes grotescos, una costumbre europea traída con la conquista española y que continúa aquí, inclusive en forma de un concurso instituido para premiar las mejores mascaradas.

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Las caretas llegaron a los puestos de venta para las fiestas de fin de año PSR

Para despedir el año con humor. Por costumbres llegadas de España el fin de año es para las bromas, la risa, el disfraz

Llega el fin de año y con él la festividad de los Inocentes, momento para bromas, engaños, hasta hace poco también temporada de muchas noticias falsas. Empieza la época de disfrazados, de máscaras, brujas, monigotes, personajes grotescos, una costumbre europea traída con la conquista española y que continúa aquí, inclusive en forma de un concurso instituido para premiar las mejores mascaradas.

Los orígenes de estos festejos son remotos. Muy antiguamente, durante la Edad Media, en países europeos celebraban, en los días posteriores a la navidad, “La Fiesta de los Locos” y la “Fiesta del Obispillo”. Se caracterizaban por cometer, durante esos días, algunos excesos, bromas crueles, censuras al poder público o a los religiosos, con frecuencia con disfraces de por medio.

En la ciudad de Ibi, sur de España, cada 28 de diciembre es el día de “Els Enfarinats”, (“Los Enharinados”). Los participantes, cubiertos de harina, se visten con ropa militar, realizan un golpe de estado bufo mientras luchan con harina y huevos.

Algunos asocian estos hechos con que los Reyes Magos nunca regresaron con el gobernante de Judea, Herodes, para contarle dónde estaba Jesús. Herodes, dicen los textos del Evangelio, mandó matar a todos los niños menores de dos años.

Todos estas festividades burlescas ocurrían entre el 28 de diciembre y el 6 de enero, establecidos luego por la iglesia como los días de los Santos Inocentes, (por los niños victimizados por Herodes), y el día de la Epifanía o la “manifestación de Cristo” a los no creyentes, por primera vez, esto es a los magos.

En Cuenca surgieron en la población, durante muchos años impulsada por la emisora Radio Cuenca, las festividades humorísticas de confeccionar arreglos de monigotes de años viejos y presentar comparsas de disfraces el 6 de enero, a lo que se se bautizó como “Inocentes”, aunque el día propio, como tal, sea el 28 de diciembre.

En el mundo hispanoamericano ha sido, por tradición, una temporada de noticias que no son reales, mucho antes de la invención de las redes sociales. Quienes se encargan de difundirlas son los medios de prensa. El año pasado el periódico ”La Vanguardia”, anunciaba que el futbolista Piqué sería el presidente del club Barcelona de ese país.

También en Ecuador y en Cuenca circulaban en los medios de prensa noticias irreales: sacerdotes que se proponían para obispos, pases inesperados de futbolistas en los equipos de fútbol, animales mutantes que aparecían en el lago residual de la Josefina. (AVB)-(I)

Patrimonio Lingüístico.- En los últimos años, sin embargo, ha decaído la divulgación por los medios de prensa de noticias engañosas con fin humorístico e inclusive la publicación de testamentos, que generalmente estaban destinados a censurar errores de la autoridad o proclamar ironías sobre algunos personajes públicos.

Oswaldo Encalada, lingüista y catedrático, estima que probablemente se deba a que la sociedad es cada vez más fragmentada cuando hace poco había mayor manifestación y conciencia colectiva.

Más se podría incentivar que esto se recupere como una proyección editorial de los periódicos al publico, en rescate de una manifestación del folklor poético y lingüístico, dijo. (I)