7 jóvenes de Cuenca en universidades de Francia

Estudiar e independizarse en un país extraño. Son los bachilleres de primera promoción del plantel ecuatoriano-francés Joseph de Jussieu En junio pasado, once jóvenes se graduaron como los primeros bachilleres de la escuela binacional ecuatoriano-francesa Joseph de Jussieu, de Cuenca. De ellos, siete estudian en universidades de Francia, integrados a su sistema académico tanto en conocimientos como en el idioma, sin problema, explican Mateo Valdez y Trotsky Serrano, dos de ese grupo de alumnos.

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Mateo Valdez y Trotsky Serrano comentan sus experiencias de estudiar en un país diferente, cuya lengua dominan. AVB

Estudiar e independizarse en un país extraño. Son los bachilleres de primera promoción del plantel ecuatoriano-francés Joseph de Jussieu

En junio pasado, once jóvenes se graduaron como los primeros bachilleres de la escuela binacional ecuatoriano-francesa Joseph de Jussieu, de Cuenca. De ellos, siete estudian en universidades de Francia, integrados a su sistema académico tanto en conocimientos como en el idioma, sin problema, explican Mateo Valdez y Trotsky Serrano, dos de ese grupo de alumnos.

Llama la atención a los jóvenes que estudiar en Francia puede ser más barato que en algunas universidades particulares del Ecuador, por cuanto en Francia la universidad pública es gratuita y porque una licenciatura, allá, se obtiene en solo tres años.

Mateo estudia en la universidad de La Rochelle y Trotsky en la de Bordeux (Burdeos), el primero con ánimo de graduarse en ciencias de la informática, el segundo con perspectiva de trabajar para el país en el servicio exterior. De paso, los estudios de maestría son una posibilidad.

Como diferencias con Ecuador ven la automatización de la sociedad, el que se socializa menos que aquí; adaptarse no ha sido complejo los ambos jóvenes, el primero vive con una familia acogiente, el segundo, independiente, en un departamento.

En la unidad educativa Joseph de Jossieu, desde la escuela básica, el 80 % de la materia la reciben en francés, por lo que han alcanzado un nivel óptimo del idioma para los estudios superiores, sin embargo, el idioma galo está recibiendo influencia de la migración africana y árabe por lo que se van introduciendo modismos que no están en los textos, comentan.

La vida doméstica es para uno de ellos, que vive solo, un aprendizaje de independencia, para otro joven, habitar con una familia es muy similar a la vida en el Ecuador. Aunque las universidades tienen residencias, solicitarlas es un poco complejo, se debe hacer con mucha anticipación y tienen preferencia los alumnos becados y de postgrado.

Otra diferencia de vida que ven en el país galo es la facilidad de viajar de una ciudad a otra gracias a la red de carreteras y trenes; es una sociedad muticultural: franceses, árabes, sudamericanos, ecuatorianos.

María Isabel Pérez, docente del plantel francés, es madre de una joven que estudia allá. La partida de la chica fue un momento duro, la separación, pero luego la emoción de saber que puede defenderse en el nuevo ambiente y conocer que puede desempeñarse y adaptarse a un nueva cultura, señala.

El patrono del plantel fue el relojero de la Misión Geodésica Francesa que, en 1736, llegó a Cuenca y al país para medir un fragmento del meridiano terrestre y así saber la verdadera forma del planeta.(AVB)-(I)

 

Rector que retorna.- En la unidad educativa Joseph de Jussieu la meta es formar a los estudiantes para ser adultos responsables, libres, con autoconfianza y sentido crítico y además viven su aprendizaje en francés, explica Joachim Morales, rector del plantel.

Aunque tiene poco tiempo de llegado al país, en realidad ha sido un reencuentro con Cuenca, explica el rector, ya que estuvo por primera vez aquí entre 1974 y 1976, como director de la Alianza Francesa, tiempo en que hizo profunda amistad con los artistas. La vuelta poco más de 40 años después para apoyar en una misión educativa ha sido una coincidencia feliz. (AVB)-(I)