Acantilado

María Eugenia Moscoso C.

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Con la observación como su herramienta de trabajo y su enorme sensibilidad, Juana Córdova Pozo logra una sutil y elaborada composición marina, enclavada ahora en SALADENTRO, para contemplar desde dentro, un espacio con una hamaca, lo que afuera, ella logra atisbar con profunda grandeza. Mar y cielo, aves y peces, pelícano y gaviotín, palos, plumas, escamas de serpientes, huesecillos de aves y peces y todo ello, para configurar un círculo de vida, de acción, de posesión y, al fin lograr un todo poético que evoca la creación.
Entonces, Juana Córdova se une al creador y construye, organiza, exalta y recrea el universo marino, desde una terraza privilegiada que domina la bahía. ¡Ella canta al mar, al cielo, a la luz y a las estrellas! Su escenario es privilegiado, circunscrito en una naturaleza agreste, dominada por cactus y plantas del árido y de los arenales; la artista se inspira, gracias a aquello que constata con sus ojos, lo que ella palpa con sus manos y con todo lo que desborda su sensibilidad. ¡La instalación expuesta, suscita gran admiración e interés!
Esta recopilación necesaria, para configurar su trabajo, se debe a su persistencia y dedicación. Ella construye desde la diseminación, para unir datos escondidos y sueltos y así, amalgamar la naturaleza y el hombre, en su proceso creador. (O)