Reformas electorales apuntalan equidad de género

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La imagen de apenas dos mujeres en la mesa de sesiones del Concejo Cantonal de Cuenca -en ocasiones hasta cuatro, cuando llegan las suplentes- contrasta con las imágenes de los últimos 10 años, cuando había un nutrido grupo de concejalas en ese espacio de decisiones políticas.

Esta imagen se repite en una buena parte del país. A nivel nacional, la participación de la mujer tuvo un retroceso en las últimas elecciones, por los resultados y por el incumplimiento de la paridad en la Vicealcaldía. Esta realidad llevó a un cambio significativo en el Código de la Democracia, cuyas reformas aprobó la Asamblea Nacional la semana pasada.

Las nuevas reglas electorales promueven la paridad. Hasta el 2025, de forma progresiva, las mujeres deben encabezar el 50 por ciento de las listas pluripersonales (asambleístas, concejales, juntas parroquiales). Actualmente, solo el 10 por ciento de las listas deben estar lideradas por mujeres, en el 2021 debe ser el 15 por ciento, en el 2023, el 25 por ciento.

A partir del 2025, las mujeres no solo encabezarán el 50 por ciento de las listas, también será obligatorio que los binomios presidenciales estén conformados por mujer-hombre u hombre-mujer.

Esta reforma fue recibida con satisfacción en los colectivos de mujeres que llevan años en la lucha por la equidad y la paridad. A la exviceprefecta y excandidata a la Prefectura del Azuay, María Cecilia Alvarado le llama la atención los comentarios que reducen la participación política a un tema de méritos.

“Para entender todo lo que está detrás de la reforma y de la lucha de las mujeres por la participación política igualitaria hay que entender que a las mujeres nunca nos ha faltado méritos, es decir, méritos tenemos hombres y mujeres, algunos más, otros menos, a pesar de esto la participación de las mujeres no ha sido igual”, resalta.

Históricamente, la mujer ha estado al margen de la participación política. Cuenca tuvo su primera concejala en 1984, su primera vicealcaldesa en el año 2000 y su primera viceprefecta en el 2014.

El periodo 2014-2019 fue el que más presencia femenina tuvo. Para el Concejo Cantonal fueran elegidas ocho mujeres y siete varones, ese se debió a que hubo listas encabezadas por mujeres.

Participación

Un hecho que promovió esa participación fue la Ley de Cuotas, aprobada en 1997 y que  establecía la obligatoriedad de contratar a un porcentaje mínimo de mujeres para garantizar su inclusión laboral.

Esa ley permitió el acceso de las mujeres a espacios como los juzgados, notarías y Cortes Superiores y se estableció una participación mínima en las listas pluripersonales de elecciones nacionales y seccionales.

“Hasta antes de la Ley de Cuotas no es que la mujeres no teníamos méritos, es que simplemente los partidos no nos formaban, no veíamos a la política como una cancha y no participábamos”, recalca Alvarado.

A la concejal Marisol Peñaloza la ley no le alcanzó para ser vicealcaldesa. Pese a que el Código de Ordenamiento Territorial (COOTAD) manda que la elección de la segunda autoridad de un cantón se acumpla de acuerdo con el principio de paridad entre mujeres y hombres en donde fuere posible, el Concejo Cantonal cuencano decidió no cumplir esta disposición.

“Tuvimos un retroceso en derechos, no solo en el Concejo, en las parroquias rurales no tenemos ni una mujer presidenta, por eso reconocemos las reformas como un gran avance”, expresa Peñaloza. (JBA) (I)