Nuevo “pecado” de Tuárez

Eliécer Cárdenas E.

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El religioso y ex personero del Consejo de Participación Ciudadana, José Tuárez, al parecer habría cometido un nuevo “pecadillo” en su ya larga lista de faltas mortales y veniales, esto es formar parte, siempre según las autoridades respectivas, de una organización nada santa, dedicada al tráfico de influencias.
Es decir, de acuerdo a estos cargos contra el religioso, junto con otros personajes que en su camino a la perdición, ha sabido tener como amigos, solicitaban dinero contante y sonante a cambio de cargos en la Administración Pública, lo cual resultaba un negocio de grandes montos, ya que por ejemplo por un alto puesto en la Aduana, se solicitaba una millonada, lo cual da cuenta de qué quien “compraba” el puestito debía amasar una gran fortuna al poco tiempo de la adquisición.
Lo que más llama la atención, no es el nuevo “pecado” de Fray Tuárez, sino que a estas alturas de la “lucha contra la corrupción” y más bla bla bla, nada haya pasado y la corrupción siga tan campante como Jhony Walker en la botella. La trama de corrupción de Tuárez y compañía, ha sido detectada y los responsables han ido a prisión. Sin embargo, el pulpo de la inmoralidad al parecer maneja sus tentáculos de una manera impresionante, tanto así que, si se corta uno de ellos, aparecen dos nuevos tentáculos.
El padre Tuárez se persignó al verse capturado por los agentes policiales, pero otros, suponemos, sin decir un “Ave María”, tendrán el camino expedito para continuar con sus prácticas nada honorables, a pesar de tantas comisiones Anti Corrupción que según se ve de nada han servido, salvo calentar los puestos y despotricar en las ruedas de prensa contra la “Maldita Corrupción”, que en el país sigue gozando de una salud tan envidiable, ya que sus brotes reaparecen una y otra vez, y eso que ya no hay ahora, se supone, casos “Arroz Verde”, ni siquiera “Arroz Amarillo”. El padre Tuárez se encuentra en prisión, en una celda bendecida por él mismo posiblemente, y con unos grilletes también benditos, pero en cuanto a la corrupción esta sigue más suelta que diablo en plaza pública. Las redes corruptas, no mismo se rompen. ¿Qué será, qué será?
Amén. (O)