Día Internacional de los Derechos Humanos: entre la oscuridad de represiones sistemáticas | VIDEO

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Producción: Antonio Valdez / El Mercurio – 

El mundo vive hoy quizás como nunca antes una ola expansiva de protestas sociales que según la ONU están relacionadas principalmente al aumento de los niveles de desigualdad y exclusión. Sin embargo muchos de los gobiernos que deben enfrentarlas usan un discurso recurrente: “se trata de grupos terroristas financiados para desestabilizar”.

Independientemente de la naturaleza de las protestas, los derechos humanos viven momentos delicados dado que con la criminalización de la protesta estos se ven vulnerados y las víctimas se cuentan de a miles alrededor del mundo. Hong Kong, Francia, Cataluña, Ecuador, Chile, Bolivia, Irak, Haití y algunos otros países y regiones se levantan ante lo que consideran medidas o estructuras injustas y las fuerza pública intenta contrarrestar estas expresiones muchas veces, en la mayoría de los casos, con violencia.

En el caso de la coyuntura de América, denominada ahora por muchos como la “primavera suramericana”, se contabilizan en poco más de dos meses unas 74 muertes y 5.000 heridos. Organismos internaciones como la ONU, CIDH o Humans Rights Watch han confirmado el uso excesivo de la fuerza en países como Ecuador y Chile, algo que puede interpretarse como represión policial.

Adicionalmente las 220 lesiones oculares en Chile han causado un sismo en la opinión pública regional sobre el uso del patrón global al que apelan los gobiernos para desalentar las protestas: apuntar los perdigones directamente a los ojos.

En Ecuador la Defensoría del Pueblo contabiliza 12 pérdidas oculares. Cifras alarmantes también se manejan en Hong Kong, Francia y Palestina, aunque el caso chileno solo se compara con Cachemira, una zona en guerra por décadas.

Hoy lunes 10 de diciembre se celebra otro Día Internacional de los Derechos Humanos entre la oscuridad de represiones sistemáticas y ante la presunción de tortura, ejecución extrajudicial y graves violaciones a los derechos humanos. No importa si se trata de Venezuela o Chile, la duda está ahí, y la predisposición de los gobiernos de hacer autocrítica y cambios sustanciales en las estructuras exclusivas no parece ser una prioridad.