Dos indios fueron asesinados a tiros y otros dos heridos en norte de Brasil

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Dos miembros de la etnia Guajajara fueron asesinados a tiros y otros dos quedaron heridos en un ataque armado contra un grupo de indios que pasaba por una carretera en el estado amazónico de Maranhao, en el norte de Brasil, informaron fuentes oficiales.

El ataque ocurrió en la mañana de este sábado en el kilómetro 506 de la carretera federal BR-226, que comunica las ciudades de Jenipapo de Vieiras y Sao Luis, la capital de Maranhao, y que atraviesa la reserva de los indios Guajajara en medio de la Amazonía.

Se trata del tercer indio de esta etnia asesinado en los dos últimos meses ya que Paulinho Guajajara, miembro de una guardia forestal que protege la selva contra invasores, fue tiroteado el 1 de noviembre en un conflicto con madereros.

“¿Hasta cuándo esto va a ocurrir? ¿Quién será el próximo? Es necesario que las autoridades tengan una mirada especial hacia los pueblos indígenas porque sus vidas están siendo cegadas en nombre del odio y del prejuicio. Ninguna gota más de sangre indígena”, protestó en las redes sociales Sonia Guajajara, principal líder de esta etnia y que fue candidata a vicepresidente en las elecciones de octubre del año pasado por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

La líder denunció que los indios atacados, que se movilizaban en motocicletas, fueron tiroteados por desconocidos desde un vehículo de color blanco y vidrios polarizados, en un trecho de la BR-226 próximo a la aldea El Betel y al lugar en donde fue asesinado Paulinho Guajajara.

Agregó que las víctimas mortales, identificadas como Raimundo Bernice Guajajara y Firmino Silvino Guajajara, estaban regresando a la aldea tras haber participado en una reunión para discutir sobre la defensa de sus derechos.

Los dos indios heridos fueron trasladados a un centro médico en Jenipapo de Vieiras, en donde están bajo protección policial.

Tras el ataque y como protesta por la violencia de la que son víctimas, un grupo de indios Guajajara bloqueó en los dos sentidos la carretera federal que atraviesa la reserva.

La Gobernación del estado de Maranhao anunció el envío a la región de refuerzos de la Policía Civil, de la Policía Militarizada y de la Secretaría de Estado de los Derechos Humanos, así como una exhaustiva investigación para identificar y capturar a los autores del ataque.

El clima de tensión en la reserva de los Guajajara se elevó desde el asesinato de Paulinho Guajajara, uno de los miembros del grupo indígena “Guardianes de la Floresta”, que vigila y protege las áreas selváticas del Territorio Indígena ante posibles invasiones de madereros.

El guardián murió en una emboscada tendida por madereros que pocos días antes habían sido expulsado de la reserva.

Según la Sociedad Maranhense de Derechos Humanos, 13 indios fueron asesinados en este estado del norte de Brasil en los últimos cuatro años en conflictos con madereros e invasores de las reservas.

De acuerdo con organizaciones de defensa de los derechos humanos, los ataques contra los indígenas aumentaron desde que el ultraderechista Jair Bolsonaro asumió como presidente de Brasil el 1 de enero pasado.

Desde que comenzó su Gobierno, Bolsonaro ha dicho que no pretende delimitar nuevas tierras indígenas y que pretende legalizar la minería artesanal en las reservas debido a que, en su opinión, los indios tienen que ser considerados ciudadanos brasileños como todos los demás, con derecho a aspirar al progreso, y no pueden ser mantenidos atrasados en sus aldeas.

Para el director de Survival International, Stephen Corry, las actuales invasiones y ataques a reservas en Brasil son fruto de la retórica anti-indigenista de Bolsonaro, un capitán de la reserva del Ejército que cuenta con el respaldo de los grandes hacendados.

“Esos ataques son incentivados por la retórica y las acciones de Bolsonaro contra las comunidades indígenas y el medioambiente a un nivel que no veíamos hace 50 años”, asegura Corry. EFE