La academia diplomática

322

El gobierno nacional a través del Ministerio de Relaciones Exteriores acaba de reabrir la Academia Diplomática, institución que fue en el pasado una instancia fundamental en la profesionalización y capacitación de quienes hacen el servicio exterior ecuatoriano. Durante el gobierno de Correa, la Cancillería fue desmantelada sistemáticamente. Su desarticulación fue encargada a personajes a los que se delegó las altas funciones del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ellos ejecutaron fielmente el proyecto de destruir el servicio exterior para reemplazarlo con gente sin preparación ni experiencia en la diplomacia, pero que en cambio eran incondicionales seguidores del mandatario.
El servicio exterior es clave en la vida de los estados pues es el encargado de relacionar en los mejores términos posibles al país dentro del concierto internacional. Es cada vez más una actividad que requiere de profesionalismo y por ello existe una carrera diplomática que se inicia con estudios superiores en las universidades y se complementa con la práctica de una carrera en la cual los diplomáticos van adquiriendo experiencia y subiendo en el escalafón, al igual que ocurre en otros campos de la vida pública. La Academia Diplomática cumple en ese contexto una función significativa.
En un mundo cada vez más globalizado e interdependiente, un buen servicio exterior es elemento clave en el desarrollo de un país. La gama de actividades que se desarrollan en el servicio exterior demanda formación, profesionalismo y experiencia. Desgraciadamente esas cualidades fueron dejadas de lado en los años del anterior gobierno para depositar la representación del país en manos de sumisos seguidores del régimen que accedieron al servicio exterior como pago a su militancia, pero que carecían de formación. El actual Canciller en el proceso de reconstruir el Ministerio ha dado importantes pasos y ahora se suma a ellos la reapertura de la Academia Diplomática.