Proforma presupuestaria

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El Ejecutivo envió a la Asamblea Nacional, como es su deber constitucional, la Proforma Presupuestaria para el próximo año, cuyo monto asciende a 35 mil millones de dólares, con un déficit calculado que superaría los 4 mil millones. Para el Gobierno ha resultado difícil buscar nuevas fuentes de financiamiento presupuestario, tomando en cuenta que en octubre pasado la violenta reacción ciudadana a la eliminación al subsidio de los combustibles, dejó sin piso una alternativa que tampoco solucionaba mayormente el déficit.
La Asamblea Nacional ha enviado observaciones al Ejecutivo respecto a temas como la monetización de áreas del Estado, que, como el caso de la CNT en vías de concesión, ni siquiera se ha evaluado correctamente esta alternativa de financiamiento, que sin embargo ya consta en la Proforma. Además, se considera que cuando el Riesgo País se ha incrementado de manera preocupante para el Ecuador, resultaría un pésimo negocio la venta de activos en esta coyuntura.
Si bien el Fondo Monetario Internacional ha tratado con cierta benevolencia la situación del país, luego del estallido social de octubre pasado, y se espera un desembolso por 500 millones de dólares para el próximo año de parte de organismo crediticio internacional, esto no solucionará el problema del déficit, que continúa pesando como un asunto a resolverse de manera adecuada.
Otra de las críticas que se formulan a la Proforma Presupuestaria de 2020, se refiere a que los gastos corrientes no han sido mermados significativamente en el aparato estatal, ya que el pago a la burocracia consumiría más de la cuarta parte del Presupuesto General del Estado, y por lo tanto la deducción del aparato burocrático no ha sido significativa, según han señalado tanto analistas como legisladores de diversas tendencias. En cualquier caso, una vez aprobado el nuevo Presupuesto, le queda al régimen de Lenin Moreno una tarea difícil en materia económica.