La revictimización vuelve inalcanzable la denuncia por violencia de género

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Las denuncias son mínimas en comparación con los datos reales.

Solo de enero a octubre de este año, el ECU 911 ha registrado 101.000 llamadas relacionadas con la violencia de género en el Ecuador. Quienes llaman, según Cecilia Chacón (secretaria de Derechos Humanos), son mujeres y niños. Sin embargo, las llamadas son solo parte de las estadísticas que no son reales o completas, porque están los casos que no se denuncian.

Por ejemplo, en Cuenca el número de denuncias por violencia intrafamiliar en la Fiscalía del Azuay han disminuido entre el 2015 y el 2018: 2.136 denuncias se receptaron en el 2015, mientras que en el 2018 se receptaron 1.218. Estos datos, que fueron analizados por el Observatorio de Seguridad Ciudadana, no significan que haya menos casos de violencia, sino que cada vez hay menos personas que la denuncian.

En el Azuay lo que prima es la violencia psicológica, según Simón Valdivieso, director provincial del Consejo de la Judicatura. A esa le sigue la violencia física y luego está la violencia sexual. En el caso de las dos primeras se registran más como contravenciones que como delitos, no obstante, al final de cuentas, se trata de violencia.

Espacios para denunciar

Desde que se aplicó la nueva ley para prevenir y erradicar de la violencia de género contra las mujeres en el 2018 se crearon las unidades judiciales especializadas para atender a quienes han sufrido algún tipo de maltrato.

Si bien las unidades han ayudado a las mujeres a tener un espacio de acogida, en donde se evita la revictimización, aún falta mucho por hacer en los otros establecimientos que receptan las denuncias, con las cuales se puede conocer la realidad de una sociedad que no se define como violenta.

“Nosotros creemos que está por demás la formalización de la denuncia… Lastimosamente el formalismo que traen las leyes hace que algunas veces se convierta esto en un espanta pájaros, en un ahuyenta. Es el miedo de la víctima a ser revictimizada cuando se le exigen muchas cosas formales y prefiere vivir ese círculo de violencia”, dice Simón Valdivieso.

Para Ana Toledo, abogada y activista por los derechos de las mujeres, los protocolos y las rutas que están designadas para atender la violencia de género están pensadas en la institución, mas no en las mujeres que son víctimas.

“Cuando la mujer quiere denunciar puede haber varios panoramas. El primero que pida ayuda a un policía, y lo que sucede con muchos policías es que sienten juzgadas porque los policías les dicen ¿está segura? ¿No está exagerando? Verá que es la segunda vez que me viene a denunciar lo mismo?”, explica Ana.

La denuncia se vuelve inalcanzable en otros casos: explicar al policía lo que sucedió, explicar lo que pasó en el centro de salud (para evaluar el daño físico), explicar en la Fiscalía cómo la mujer fue violentada. Ante ello, es casi inevitable dar un paso al costado porque recordar para las víctimas es agobiante.

Encuestas sobre violencia

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y en todo el mundo se llevarán a cabo varias actividades en relación con el tema. En Ecuador habrá una serie de eventos, y entre ellos está la presentación de los resultados de la segunda encuesta de relaciones familiares y violencia de género contra las mujeres.

Con los resultados se espera conocer la realidad de cada uno de los hogares ecuatorianos. Según Cecilia Chacón, secretaria de Derechos Humanos, habrán datos de todas las provincias del país, con los cuales se podrá generar políticas públicas para disminuir los casos de violencia contra las mujeres.