Sin acuerdos

Luis Ochoa Maldonado

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Se requiere de pundonor desde todos los sectores políticos y sociales, para aliviar las cuentas nacionales, mostrando clarividencia y creatividad, inclusive simbólica, para hacer que quienes tienen posibilidades de contribución lo hagan, los gastos como deben ser desde la institucionalidad publica sean técnicos y prioritarios, no cuotas de poder, se tiene que eliminar la propaganda de las obras que realizan los entes a nivel nacional y local, que atribuyen a la generosidad de los titulares de las entidades cualquier labor que finalmente se constituye en parte de sus obligaciones, o lo que se discute sobre los sueldos vitalicios a los exmandatarios, los viajes de placer, celulares a la orden y otros que no tienen explicaciones ni técnicas peor humanas.

El gobierno no alcanza una ley de urgencia económica en la asamblea nacional, que le deja sin piso para financiar los gastos del presupuesto del año 2020 si consideramos también la revocatoria del decreto 883, ante la reacción popular expresada en octubre, manteniendo un déficit de aproximadamente 5000 millones de dólares en la proforma, que incrementa al pasivo, cuando los intereses a la deuda externa requieren valores que superan a la inversión social indispensables para la atención de educación y salud, que terminan siendo los servicios que aportan a la equidad social, que tanto se reclama por ahora en el subcontinente americano.

La refinanciación fiscal encuentra un desacuerdo en la mayoría de la asamblea, al archivar el proyecto llamado de “recuperación económica”, que nos pone en alerta sobre el futuro nacional, que hasta ahora se mantiene a pesar de tanta ignominia por la dolarización, que es el mayor recurso que la ciudadanía se preocupa en mantenerla, dada la estabilidad manejada en estos últimos decenios. Ahora y siempre requerimos de estadistas en la gestión pública y no de calculistas de popularidad ante la futura elección, de partidos políticos reales con ideas que hagan pensar en una continua deliberación sobre los grandes intereses nacionales, que peligrosamente son explorados y de manera abrupta ante hechos que conmocionan a la patria. ¡Cuidado ¡ (O)