Amor y saber para rehabilitar

La recuperación física de niños y niñas con diversas patologías y lesiones que dificultan su movilidad y repercuten en su calidad de vida, es clave. Esto no solo ayuda a ellos; también a sus padres, al entorno familiar e incluso a sus amigos.

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PediaSiut fisioterapia

En Cuenca, la profesión de la Fisioterapia cada vez toma mayor impulso. Las Facultades de Ciencias Médicas, sobre todo la de la Universidad estatal, forman profesionales para asumir ese reto.

Dichos profesionales han constituido sus propios emprendimientos, con altas inversiones, pero cuyo denominador común -una especie de valor agregado- son el amor, la paciencia y la continua capacitación.

Uno de ellos es Pamela Calle Loja, 28 años de edad. Obtuvo su licenciatura en Terapia Física en la Universidad de Cuenca.
Ella, por su experiencia laboral, dice que muchos centros de atención suelen estar acoplados en su instrumentación, terapia y atención, casi que solo para adultos.

Por lo tanto, la niñez no tenía un espacio definido, específico, para su rehabilitación con instrumentación moderna.

Eso se le impulsó a crear su propio centro, un centro dedicado neta y exclusivamente para la recuperación física de niños y niñas con diversas patologías y lesiones que dificultan su movilidad y calidad de vida.
Se trata del centro de Fisiosens (calle Valle del Catamayo 1-51 y Av. 12 de Abril) Ha sido adaptado como parte de la terapia pediátrica, que se divide en tres ramas principales:
Uno, la terapia física, en la que se tratan lesiones deportivas, traumatológicas, alteraciones posturales, recuperaciones postquirúrgicas, prequirúrgicas, etc.
Dos, el neurodesarrollo. Es aplicable a niños y niñas de 0 a 5 años de edad, que presentan retraso en su desarrollo motor y que no han cumplido ciertas actividades acordes con su edad. Por ejemplo, un infante de 10 meses que no ha gateado. Mediante el tratamiento adecuado se logra que cumpla esa función. Esto le permite igualar su edad funcional con la edad cronológica, y
Tres, la neurorehabilitación. Se aplica a niños y niñas con secuelas motoras originadas por lesiones cerebrales, parálisis cerebral, hidrocefalia, espina bífida, síndrome de Down, síndrome de Turner, entre otros.

“La espina bífida es un defecto del tubo neural, la columna vertebral o de la médula espinal. Ocurre si la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer trimestre de embarazo. Esto puede dañar los nervios y la médula espinal”.
“El síndrome de Turner es un trastorno genético que afecta el desarrollo de las niñas. La causa es un cromosoma X ausente o incompleto. … Otras características físicas típicas son: Baja estatura, “pliegues” en el cuello que van desde la parte superior de los hombros hasta los lados del cuello”.

Pamela Calle expresa que “la terapia física en los niños debe ser 100 % personalizada y guiada todo el tiempo, porque ellos tienden a perder la concentración…”
Además, “es necesario un vínculo afectivo para lograr potenciar el trabajo con los niños, de manera que sientan confianza y se puedan concentrar. Atender a niños es un arte sutil que solo puede ser realizado con amor y mucha paciencia”.


Tratamientos pediátricos

En la búsqueda de técnicas que den resultados más eficientes y rápidos, aquella profesional en su centro de atención ha instalado el PediaSiut. Se trata de un protocolo intensivo, creado por Leonardo de Oliveira, en el que se utiliza un traje exoesqueleto, que se complementa con el tratamiento dentro de la unidad tipo cabina, asociada con el entrenamiento de la fuerza muscular y estiramientos.
Esta metodología rehabilitadora, según explica, “convierte al PediaSuit en ideal para el tratamiento de muchos trastornos neurológicos, especialmente parálisis cerebral”.
“La Neurorehabilitación pediátrica “es la rama que se ocupa del tratamiento de población infantil siendo consciente de que el niño es un “objetivo móvil” y que su tratamiento se alarga y adopta a las diferentes etapas de su desarrollo, detectando las posibles alteraciones que puedan ir apareciendo a lo largo del desarrollo del niño, y así posibilitar el diseño de programas terapéuticos”.
Inspirado en trajes de la NASA, por ser resistente y a la vez dinámico, el traje exoesqueleto está formado por un gorro, una pechera, pantalones cortos, rodilleras y zapatos. Están unidas por medio de un sistema de ligas lo que da un efecto de tensión, alineación del cuerpo, enfoca el trabajo muscular funcional y al mismo tiempo inhibe movimientos compensatorios, optimizando la terapia con mejores resultados en tiempos más cortos.
La unidad tipo cabina da múltiples maneras de tratamientos. En ella se trabaja en el fortalecimiento, con un sistema de poleas, terapia vestibular, que consiste en colocar en suspensión al niño o niña, “spider”. Se utiliza un cinturón y cuerdas, que ejercen fuerza excéntrica y ayudan a mantener al paciente de manera independiente. Es una experiencia grandiosa en niños que nunca lo han podido hacer antes.

Pediasuit y sus beneficios

Modula el tono muscular, disminuyendo la espasticidad. Mejora el ajuste biomecánico con la estabilización externa, igual el alineamiento de la cadera por medio de carga vertical sobre si mismo, y la simetría corporal.
También normaliza y corrige el patrón de marcha. Ayuda a corregir alteraciones posturales, mejora el control de la cabeza y tronco, al igual que la fuerza muscular y brinda mayor estimulación sensorial.
Está indicado para casos de pacientes con parálisis cerebral, síndrome de Dow, retraso del desarrollo psicomotor, deficiencias ortopédicas,
enfermedades genéticas, traumatismo craneoencefálico, ACV, Ataxia, lesiones de la médula espinal, atetosis, trastornos vestibulares, hidrocefalia, entre otros.
Una situación la deja la clara la fisioterapeuta Pamela Calle. Dice, en efecto, que en ciertos casos las secuelas motoras debido a parálisis cerebral son tan severas que la terapia física se enfocan en mantener un tono muscular adecuado para evitar la espasticidad también severa, lo que conlleva a deformaciones óseas y constantes dolores musculares y articulares.
En estos casos es importante la hidroterapia, porque les ayuda a relajar la musculatura, disminuyendo la espasticidad, que no es otra cosa que “un trastorno motor del sistema nervioso en el que algunos músculos se mantienen permanentemente contraídos”.

Lesiones deportivas en niños y niñas

Todos los deportes tienen riesgos de ocasionar lesiones. Algunos más que otros. En general, entre más contacto haya en un deporte, mayor es el riesgo de lesionarse.
La mayoría de las lesiones deportivas afecta a los tejidos blandos del cuerpo, no a los huesos en sí. Sólo alrededor de un 5 % de las lesiones deportivas involucran fractura de huesos.
Sin embargo, las áreas donde crecen los huesos en los niños son muy susceptibles a lesiones durante la rápida fase de crecimiento de la pubertad.
Los principales tipos de lesiones deportivas son torceduras (lesiones en los ligamentos) y esguinces.
Muchas lesiones se deben al exceso en la práctica deportiva. Por ejemplo, cuando hace demasiados lanzamientos de pelota.
Esto ejerce tensión sobre los tendones, las articulaciones, los huesos y los músculos, con el riesgo de potenciales daños.

Coómo evitar lesiones

Mantener una buena relación entre fuerza muscular y flexibilidad, lo que se puede obtener mediante ejercicios enfocados en movimientos funcionales y específicos.
Hacer un calentamiento relacionado con el deporte que se practica y usar el equipo adecuado.
Sin embargo, si sucede una lesión es importante llevar a un especialista para trabajar en conjunto con el tratamiento adecuado de recuperación.
Pues la recuperación mediante un ejercicio terapéutico dirigido es clave. El manejo no oportuno o inadecuado puede llevar a la inestabilidad de la zona afectada y lesiones continuas. (LDF)-(I).