Los primeros graduados de la UNAE

Jóvenes provenientes de diferentes provincias del país son la primera promoción de la Universidad, ubicada en Azogues.

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Ayer, 244 estudiantes hoy licenciados de la República del Ecuador, se convirtieron en la primera promoción de graduados de la Universidad Nacional de Educación (UNAE). En un acto emotivo que contó con la presencia de la ministra de Educación, Monserrat Creamer, recibieron sus títulos como resultado de alrededor de cinco años de aprendizajes y anécdotas.
La ceremonia inició a las 10:30, pero dos horas antes, ya los patios y parqueaderos de la Universidad, ubicada en la parroquia Javier Loyola-Chuquipata del cantón Azogues, estuvieron repletos de personas que llegaron de diferentes provincias del país para acompañar a sus hijos, hermanos, primos y amigos en ese momento histórico para la UNAE.
Los jóvenes vestidos con sus mejores galas, algunos resaltando los trajes típicos de los pueblos indígenas, esperaron con ansias y sentimientos encontrados ese momento de tener sus títulos en las manos, que tal vez, en ocasiones parecía imposible por diferentes circunstancias de la vida.

Investidura
Luego de los discursos de la ministra Creamer, del rector Freddy Álvarez, de la titular del Consejo de Educación Superior (CES) Catalina Vélez y de los mejores egresados de las especialidades de Educación Intercultural Bilingüe, Belén Gómez; Educación Inicial, Jenny Vilema, y Educación General Básica, Lilibeth Alba, llegó ese momento anhelado. Los nuevos profesionales subieron al escenario en medio de los aplausos de los cientos de asistentes al acto.
Del total de nuevos docentes entre hombres y mujeres, 11 corresponden a Educación Intercultural Bilingüe, 25 a Educación Inicial y 208 a Educación General Básica, quienes abren las puertas para que en los años venideros contar con más profesionales titulados en la UNAE, que por el momento registra alrededor de 6.000 estudiantes, incluyendo los centros de apoyo. (BPR)-(I)

EN DETALLE
El acto de graduación de la primera promoción de la UNAE duró alrededor de tres horas. Al final se efectuó un programa cultural con grupos estudiantiles de música y danza.

Historias entre aulas y pasillos de la Universidad de Educación.

Para muchos los años de estudio también implicaron cambios en sus vidas.

Graduados UNAE
Entre los graduados se presentaron algunos casos especiales, por citar, Lisseth Meneses de 23 años y Geovanny Ibáñez de 25 años, son dos jóvenes de Ibarra y Quito respectivamente que se conocieron en la UNAE, se enamoraron y tuvieron una hija Scarlet de 3 años de edad, quien ayer compartió de la felicidad de sus padres.
Meneses indicó que no fue impedimento para los dos tener a su hija, mientras estudiaban en la Universidad, pues en las mañanas la dejaban en un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) cercano, y por las tardes, una señora les ayudaba a cuidarla. Dijo que gracias a Dios, salen de la UNAE con trabajo ambos en Ibarra, ella como profesora de cuarto grado y él como docente de un preuniversitario.
Mientras su madre Hortensia Espinoza le acomodaba la capa y birrete, Tania Males, oriunda de Otavalo, pero reside en Quito, recordó que hace cinco años fue difícil estar en la UNAE, primero por la distancia entre Quito y Azogues, y luego acostumbrarse a la rutina de la institución, lejos de sus padres. Indicó que todo valió la pena, porque se graduó en la especialidad de Educación General Básica, sin embargo, espera conseguir pronto un trabajo.
Acompañado de sus padres que llegaron la noche del jueves pasado desde Atuntaqui, William Moreta, recordó que cuando llegó extrañaba mucho a sus progenitores, pero no importó para seguir con sus estudios y graduarse como docente siguiendo los pasos de su madre.