Con ideas jóvenes se da ayuda a la sociedad

Con base en investigaciones, profesores y alumnos de la UPS construyen herramientas de estimulación y rehabilitación para grupos de atención prioritaria.

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Vladimir Robles y Luis Serpa, parte del grupo investigador de la Universidad Politécnica Salesiana, muestran algunos de los proyectos.

Robots y aplicaciones destinados a fortalecer la concentración, motricidad y diferentes habilidades en niños, adultos mayores y personas con discapacidad, son algunos de los proyectos que ha hecho posible la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), a través de un grupo de estudiantes y profesores, quienes se encuentran en permanente investigación, con el afán de aportar en mejorar la calidad de vida de los grupos vulnerables.
Vladimir Robles es el Coordinador de Investigación de la UPS. Él comenta que el trabajo se ha coordinado desde hace varios años y que el área de aplicación es amplia. De hecho, de momento se trabaja en un plan piloto en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) en Cuenca y en Azogues para hacer actividades de rehabilitación contra la degeneración neurocognitiva de adultos mayores.
“Son herramientas inteligentes, de interacción y estimulación, pensadas para trabajar con niños en etapas de estimulación temprana, para temas de salud sexual e higiene y rehabilitación general para niños con discapacidad. Se enfoca incluso en adultos mayores”, explica Robles.
Los proyectos se diseñan en conjunto con terapeutas y educadores iniciales. David Moscoso es estudiante de Ingeniería Electrónica y también es parte del equipo. Él habla sobre las aulas multisensoriales que se ponen a disposición de los menores. Un proyecto que está por iniciar, corresponde a un sistema integrado, donde los maestros encargados puedan desplegar diferentes actividades con los niños. Una de las herramientas es un lápiz electrónico que permite detectar condiciones que puedan tener los niños al momento de realizar la escritura o trazos en dibujos.
“La idea es que este lápiz electrónico pueda arrojar todos los datos necesarios para el maestro, psicólogo o médico, y estos puedan interpretar esos datos de manera más sencilla. Una vez que detectan las conductas, podrán proporcionar el tratamiento más adecuado y luego verificar que hayan sido efectivas estas terapias”, menciona Moscoso.
Otro proyecto en mente es la colocación de sensores en el casco de seguridad de los ciclistas y otro en su bicicleta. Estos dispositivos detectarán movimientos bruscos o aceleraciones fuera de lo normal que al momento de ser detectadas, puedan llegar a validar un accidente, añade Moscoso.
“Una vez que se detecte el accidente que haya sufrido el ciclista, se cuenta con un módulo de radiofrecuencia que determina la ubicación mediante GPS y este dato se envía a familiares o amigos para que puedan atenderlo a la brevedad posible”, manifiesta. (I)

Asistentes robóticos resultan “útiles” para rehabilitar y estimular


“Tenemos elaborados asistentes robóticos que buscan ayudar a los niños en la rehabilitación de problemas relacionados con el habla, específicamente para terapia del lenguaje. Estas herramientas motivan a los niños”, indica Vladimir Robles, coordinador de Investigación de la UPS.
Al parecer, estas herramientas enganchan la atención de los niños y contribuyen a que las terapias se hagan de una mejor manera. También hay un kit que enseña electrónica básica. Ese kit, a decir de Robles, es multifunción, puesto que puede trabajar la estimulación temprana, la coordinación óculo-mano o viso-motora, la cognición, el razonamiento espacial, entre otros, en niños regulares, niños con discapacidad y adultos mayores.
Los robots tienen un software que se puede controlar desde el celular o una tablet, donde los educadores tienen una base de datos para registrar con qué niño están realizando la terapia o la estimulación. Al final se pueden generar reportes y ver el avance de cada uno. Un prototipo fue entregado a la Unidad Educativa “Marianitas”.
Por otro lado, un robot para enseñanza de Braille a niños no videntes se entregó a la Unidad Educativa Claudio Neira Garzón. Ese robot tiene un cubo (similar al de Rubik) que hace movimientos y arma la letra Braille. Luego, el robot valida y forma palabras y oraciones en ese lenguaje.
Algunos proyectos surgen con base a tesis doctorales de los profesores de esa institución, dice Luis Serpa, docente de la carrera de Ingeniería Electrónica.
“Nosotros trabajamos para dar soporte a niños regulares y con discapacidad en instituciones educativas. Los prototipos se generan con base a las ideas que surgen en el grupo de investigación”, menciona Serpa.
Asimismo, refiere un nuevo proyecto para la adecuación de un laboratorio de motricidad fina que consiste en generar un sistema que tenga un solo núcleo (cerebro) para que maneje todos los sistemas multisensoriales y envíen todos los datos a la nube. De este modo, se podrán realizar terapias más óptimas, asegura.
“La idea es hacer dos prototipos. Uno se queda en la universidad y otro sigue trabajando en las instituciones educativas. De acuerdo a lo que nos digan en los centros, hacemos las mejoras y entregamos el otro”, sostiene. (I)

Por: Laura Cristina Huachichulca
Fotos: Patricio Saquicela
El Mercurio-Cuenca