En 30 años los adultos mayores serán el doble en Ecuador

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En Ecuador el 7% de la población pertenece a adultos mayores. PSR

 

Alos adultos mayores les gusta la danza, la música. De ellos es el agrado por las cosas de antaño, una buena chicha, por ejemplo.

La población de adultos mayores en el país se incrementa cada año, tanto en la zona rural como urbana. En Cuenca, los adultos mayores son 32.000, el incremento aproximado por año en la urbe es de 15 a 20%, a eso se suma un buen índice de adultos que están en proceso de ser adultos mayores,

A nivel del país y según los índices que tiene el Ministerio de Inclusión Económica y Social MIES, el 7% de la población de Ecuador es adulto mayor. Los datos registran un y se prevé que para el 2050, en 30 años más, esta cifra se duplicará, entonces la población de adulto mayor será del 14%, es decir, pasará de 1.200.000 a cerca de dos millones 500 mil adultos mayores.

Las parroquias y sus políticas frente al crecimiento

Los GAD parroquiales de Cuenca y el Azuay trabajan en el registro del crecimiento del adulto mayor. Así en Llacao, este sector de la población se incrementa en un alto porcentaje anual. El Plan de Desarrollo Territorial parroquial aplica un tipo de censo que revela las cifras contemporáneas, lo que posibilita acercarse a índices reales de crecimiento, incluso se constata que las mujeres son en mayor número que los hombres.

En Llacao, el proceso de atención empieza por una especie de formación. Susana Peralta, tutora de los espacios activos de Llacao sabe que, en algunas zonas rurales, la gente no conoce sus derechos, por lo que se procede a una evaluación para atender las áreas donde los adultos mayores presenten mayores problemas.

En Sidcay, se estima que el crecimiento de adultos mayores se da un 2% anual. La mirada del GAD Parroquial apunta a la acción social, hay adultos mayores que siguen trabajando la tierra, es más solicitan semillas, y hay adultos que por el estado mismo requieren de otros programas de atención.

Así como se realizan programas de servicio a los niños y adolescentes, Chiquintad destina 40.000 dólares para asistencia de adultos mayores en dos programas; visitas a adultos mayores que están en situación de inmovilidad y la activación de espacios recreativos, que contemplan bailoterapia y otras acciones lúdicas. Todos los viernes, 80 adultos mayores se reúnen. El incremento en esta zona es de un 2%, señala Manuel Quito, presidente del GAD parroquial.

 

Nabón y Oña

En Nabón, las políticas de atención apuntan a tres modalidades de asistencia: la residencia, con un centro para 12 adultos mayores; las visitas domiciliarias, que son a tres personas por día; y espacios activos, a este último asisten 75 personas para diversas actividades de recreación y acción.

Oña es uno de los cantones que mayor población longeva presenta. A decir del alcalde Iván Ullauri, el incremento anual está alrededor del 10%; es la gente que se queda en el cantón, porque los jóvenes salen de ese espacio, migran a las grandes ciudades o también al extranjero.

Esta pequeña ciudad no tiene un centro geriátrico. El alcalde empezó las gestiones para que el inmueble donado por la familia Vallejo se convierta en un lugar para ello. El Salón de la Ciudad se ha convertido en lugar de concentración de los adultos mayores.

Oña tiene 4.000 habitantes aproximadamente, de ellos 195 adultos mayores reciben atención. Cada año se incrementan diez, es un cantón longevo, en muchos casos son adultos mayores abandonados, porque sus hijos salieron.

Abandono y migración

La realidad de Oña compagina con los estragos que dejó la crisis de Ecuador de 1999, cuando la migración de gente joven al extranjero, dejó a sus hijos, niños, por cierto, en manos de adultos, quienes garantizaban la crianza y claro la llegada de una remesa. Este momento esos niños son adultos que ya se fueron, abandonaron su nido familiar y en este momento los abuelos jóvenes de ayer hoy son adultos mayores.

Lorena Guillén del Coordinadora de la Zonal 6, enseña los datos a nivel nacional. PSR

Eso deja como secuela una doble vulnerabilidad: soledad y sin remesa económica. El crecimiento exponencial de la población adulta mayor es evidente; dentro de las políticas que se aplica el gobierno para atender a este sector está el proyecto “Mis Mejores Años” en manos del MIES, que, a decir de Lorena Guillén, Coordinadora Zonal seis de esa entidad, trabaja con personas que están dentro de este círculo y presentan situación de pobreza, pobreza extrema y vulnerabilidad.

Los centros geriátricos registran este incremento de adultos mayores que requieren atención; una muestra de ello es el centro residencia San Andrés. “Hay mucha demanda y cada vez es mayor” argumenta Enma Bravo, médico tratante del centro que cuenta con 28 adultos. Las peticiones para nuevos ingresos están ahí, y frente a la demanda se crea otro espacio. Los adultos que allí residen no están en condiciones de abandono, los familiares. (BSG)-(I).