La donación de órganos, considerado como un acto de amor

El órgano más solicitado y en lista de espera a nivel nacional es el riñón.

71
Pedro Jaramillo y Elizabeth Quezada continúan con sus actividades y calidad de vida normal, sin complicaciones.

Dar algo sin nada a cambio es el acto más puro que exista en la humanidad, pero dar un órgano vital del cuerpo, es la muestra de amor más grande que tuvo Pedro Jaramillo de 59 años de edad, al recibir un riñón de su esposa Elizabeth Quezada, hace tres meses.

Pedro, oriundo de la ciudad de Loja, presentó un grave daño en su riñón a causa de la diabetes, obligándolo a reducir el ritmo de su trabajo y de su vida. El deseo de dar lucha a la enfermedad fue contagiado por su esposa Elizabeth, quien no tuvo duda alguna en ser la donante que necesitaba su pareja.
Ya son tres meses desde que ambos vivieron una experiencia de emociones distintas, la del temor y esperanza. Elizabeth recordó que tenía miedo por el proceso a venir, estilo de vida, limitaciones, pero más temor era el perder a su esposo, por lo que decidió inclinarse a la esperanza de la vida.

Pedro tuvo confianza desde el primer momento que su esposa e hijos le ofrecieron ser sus donantes. Sin embargo, en el primer año de diálisis quiso darse por vencido al conocer que su riñón solo tenía el 8% de funcionalidad. “Fueron cuatro años que viví con esa angustia, pero agradezco a Dios, a mi familia y a los médicos por estar con una segunda oportunidad”, comentó.

La cirugía del trasplante de riñón se la realizó en el Hospital José Carrasco Arteaga en febrero del 2019, luego de pasar un año con diálisis y tres años con hemodiálisis. Agustín Vintimilla, cirujano que formó parte del equipo de trasplante de riñón de los esposos Jaramillo Quezada, indicó que el trasplante de órganos con personas vivas, es una cirugía segura para el receptor y donante, por lo que ambos pueden seguir con una vida normal, sin riesgo alguno.

Según datos estadísticos del Instituto Nacional de Donación y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células, INDOT, en el país existen 476 personas que mejoraron su calidad de vida al ser beneficiados de un trasplante en el 2019.

De los 476 pacientes, 162 fueron de trasplante renal con donante cadavérico y cuatro con donante vivo, 23 de trasplante de hepático con donante cadavérico, 267 de trasplante de córneas y 20 de progenitores hematopoyéticos (células sanguíneas). En Cuenca los dos hospitales que realizan estos tipos de cirugías son el José Carrasco Arteaga y el Vicente Corral Moscoso. (OEM).

¿Quiénes pueden ser donantes?

Para ser donante vivo, es importante conocer que deben tener hasta un tercer grado de consanguinidad y que su estado de salud sea bueno. Para ello, la persona pasará por varios diagnósticos médicos, que garanticen la compatibilidad del órgano a donar. El tiempo de cirugía llega a durar siete horas con los dos pacientes, el que dona y recibe. Los pacientes beneficiados de un trasplante de órganos están comprendidos entre edades de 20 a 65 años.
El donante cadavérico debe fallecer de muerte cerebral, para que sus órganos sigan en función y sean de utilidad para el paciente que los requiere. En este caso, el donante debió manifestar en el Registro Civil la voluntad de serlo, para que su familia conozca y lo acepte sin complicación.