La apicultura: sustento económico del Azuay

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Se espera que en los próximos meses ya se pueda obtener miel para la venta.

Hasta hace no mucho, las abejas no eran bien vistas en la comunidad Gualalcay de la parroquia El Valle. El desconocimiento de la importancia del insecto se mantuvo por años. Sin embargo, a través de los programas de capacitaciones que tiene el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), un grupo de mujeres de la zona supieron que la abeja era muchísima más importante de lo que ellas creían.

La polinización, la miel, el propóleo son algunos de los términos que se ampliaron entre los pequeñas ganaderas de la Asociación de Productores San Judas de Tadeo, quienes se interesaron por la apicultura. Hace cuatro meses, las mujeres si podían se deshacían de los insectos, pero hoy, ellas las atrapan para darles una mejor vida: una vida sin peligros para que puedan hacer su trabajo.

“Ellas capturan a las abejas silvestres y les dan una nueva vida. Ellas evitan que las quemen o les maten. Ellas ya conocen de la importancia que tiene la abeja en nuestro medio”, explica José Bueno, técnico del MAG.

José visita Gualalcay por lo menos una vez al mes. En la comunidad se reúne con las siete mujeres de la asociación que están interesadas en la apicultura. Para ellas, a más de mejorar sus plantaciones, cuidar a una abeja es una actividad económica.

“El objetivo es criar abejas para producir la miel. Estas charlas han sido beneficiosas porque paso a paso hemos aprendido hasta capturar a las abejas que antes se quemaban”, dice Lucía Campoverde, miembro de la asociación.

Hasta el momento han obtenido miel para ellas, pero con la captura de más abejas y con el aumento de colmenas se espera que en los próximos meses pueden vender miel pura en Cuenca.

Una forma de vivir

Chaucha, Sevilla de Oro, Guachapala, Paute, Gualaceo y Molleturo son algunas de las zonas en donde los habitantes se dedican a la crianza de abejas. Ello ha dado buenos resultados, sobre todo económicos, porque los apicultores venden la miel en ferias y mercados de la provincia.

En los registros del Ministerio de Agricultura y Ganadería hay más de 200 apicultores, cuando hasta hace un par de años no había más de 30 productores. Y el número sigue elevándose porque los técnicos hacen visitas constantes para incentivar a las personas que se dedican a un solo producto a que ofrezcan otro tipo de servicios para mejorar su forma de vida. (AWM)-(I)