Inmediatismo

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En medicina, cuando alguien debe someterse a una operación, afronta molestias e incomodidades de diferente índole. Sería extraño que, por los efectos inmediatos se abstengan de aceptarla, considerando los beneficios que tendrá en el futuro. En política, quienes ejercen el poder, deben tomar medidas que merezcan el rechazo de determinados sectores por los efectos negativos que en los inicios puedan darse, pero gobernar un país no implica tan solo la reacción inicial de las personas, es fundamental considerar el futuro ya que la búsqueda del bien común no depende tan sólo de lo que ocurra en un momento dado. Miopía sería un término benigno aplicable a quienes ejerzan el poder considerando tan solo la reacción del momento.
Las últimas medidas tomadas por el actual gobierno, tiene efectos negativos inmediatos para la mayoría de ecuatorianos y que nada de satisfactorio tiene el incremento del costo de la vida y, en ese sentido, los subsidios tienen consecuencias cómodas, sobre todo si por largo tiempo la gente se ha acostumbrado. Pero un país, cuya economía depende en alto grado del petróleo, la permanencia de subsidios pone en peligro el equilibrio económico del Estado y, cómodamente, se puede dejar de mantenerlos para que los posteriores gobiernos hagan frente a esta incómoda decisión. Algo similar ocurre con la creación e incremento de impuestos.
El gobierno anterior vivió una etapa en que el precio del petróleo llegó a niveles elevados sin precedentes. Una visión miope e inmediatista llevó a que se lo despilfarre y se tomen medidas, como la burocratización excesiva que satisfizo a los beneficiarios, lo que llevó luego a un endeudamiento record en plazos cuyo pago el gobernante no debía asumirlo. El actual gobierno “pagó los platos rotos” y ha tomado medidas inicialmente molestas. Sin discutir la forma y oportunidad en que se tomaron, se trata de algo necesario, cuyos efectos se verán en el mediano y largo plazo.