El ráquetbol provincial se autosustenta y autogestiona

Se piensa mejorar la infraestructura del Complejo Bolivariano para acoger un evento internacional.

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José Daniel Ugalde, entrenador de la escuela de ráquetbol que lleva su nombre. JMB

José Daniel Ugalde, deportista activo de alto rendimiento y entrenador de la escuela de ráquetbol que lleva su nombre, desde su “trinchera” lucha por masificar e impulsar su deporte.

El estratega cuenta que la pasión por enseñar esta práctica nace hace muchos años atrás, desde que su padre Patricio fundó la primera escuela en la ciudad, durante la temporada 1999-2000. “Después de su fallecimiento tomé la batuta del proyecto”, dijo.

José Daniel recuerda que desde niño (seis años), ayudaba a otros deportistas y a partir de los 15 (actualmente tiene 29), se desenvuelve como monitor en las canchas del Complejo Bolivariano. “La pasión siempre estuvo presente en mí. Ésta es mi primera casa”, sostiene entre risas.

Hasta el año 2011 estuvo a cargo de la Escuela de Federación Deportiva del Azuay (FDA), junto a José Luis Cueva y Fernando Ríos. Posteriormente impartió sus conocimientos en la Universidad Estatal y en el Centro Activo para regresar al Complejo Bolivariano.

Mi idea es empezar a trabajar desde las bases, que niños desde los seis años compitan, ganen roce y sean la base de las futuras selecciones nacionales…Lamentablemente en algunas categorías se puede observar algunos desfases que luego nos pasa factura en campeonatos internacionales, por tal motivo pensamos que la competencia interna es de vital importancia para foguearnos y luchar por un puesto en los equipos provinciales y combinados tricolores. También es lamentable que el proyecto de alto rendimiento da mucha importancia a los mayores y se ha descuidado a los menores”.

Convenio

Ugalde explica que firmó un convenio con la FDA. “A cambio del uso de dos canchas, aportamos con un porcentaje de las ganancias que genera la escuela que es autosustentable”.

Al ser autosustentable (se cobra por el uso del reducto), “mantenemos” el escenario deportivo de las cuatro canchas con las que actualmente cuenta el Complejo Bolivariano. “Recién realizamos el pintado del escenario deportivo, cambiamos los pisos de la canchas de las que estamos hecho cargo, entre otras actividades”.

A la palabra autosustentable se suma otra virtud como la autogestión, asegura Ugalde. “Estamos muy agradecidos con nuestros auspiciantes, la verdad es que son claves para el desarrollo del ráquetbol”.

Agregó que los deportistas cuentan con un servicio de calidad. “Este año tenemos copados todos los cupos, pues mantenemos el concepto de que un lugar no tiene que ser feo por ser público, puede ser muy bonito y acogedor, y eso precisamente lo debemos a las personas que confían en nuestro trabajo. Contamos con niños desde los cinco años en adelante”.

Ugalde también se refirió sobre la posibilidad de que el ráquetbol sea considerado un deporte olímpico. “Vemos que nuestro primo, el squash, hace una mayor inversión y hasta es más televisado y no forma parte del programa de Juegos Olímpicos… A veces son cosas que no entendemos, pero la Federación Internacional de Ráquetbol sigue luchando por este objetivo”.

Proyección internacional

El proyecto “público-privado” de Ugalde es ambicioso, ya que contempla a corto plazo la construcción de una quinta cancha en el Complejo Bolivariano.

Nuestra idea junto a Federación Deportiva del Azuay, institución que nos abrió las puertas es derrumbar las oficinas administrativas del edificio de ráquetbol para habilitar un nuevo rectángulo de juego y ampliar todo el espacio con nuevos servicios como un área de calentamientos, “obviamente, con auspicios como la Prefectura del Azuay y Municipio de Cuenca”.

Todo esta cambio de infraestructura tiene un claro objetivo “traer a Cuenca un torneo internacional: campeonato panamericano y campeonato mundial open”.

Ugalde, medallista de plata en dobles a los 18 años en el Mundial de República Dominicana, junto a Juan Diego Rodríguez y bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 por equipos, entre otros logros, finalmente hizo un llamado a que las personas se interesen más por el ráquetbol, considerado uno de los deportes más rápidos del mundo. “La masificación en los deportes es importante desde cualquier punto de vista. En el complejo del barrio La Gloria, por ejemplo, están construyendo dos canchas de ráquetbol, brindando un abanico de posibilidades al deportista”.

Recientemente el Gobierno Nacional presentó el Proyecto Juego Limpio 2030 en donde se ofrecieron 1.000 canchas, ojalá que no sean solamente de fútbol sino de otros deportes que también necesitamos”, concluyó. (JMB) (D)