El hornado del mercado 10 de Agosto, un sabor sin igual

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Hornado
: Elsa Cárdenas tiene más de media vida vendiendo el plato típico.

Pocos productos atraen tanto a propios y extraños -más a estos últimos- que el horneado del Mercado 10 de Agosto.

Son 12 puestos distribuidos en una especie de giro en cuyo centro un grupo de mesas amarillas aguarda por la llegada de decenas de clientes, todos los días.

En cada uno de los locales, mujeres atareadas distribuyen su tiempo -la mayoría ha llegado desde las 6 de la mañana- entre atender a los clientes y adornar los platos que, en unos minutos, deleitarán los paladares más exigentes.

Ante la disyuntiva de elegir el mejor sabor, los clientes optan por quienes ya conocen desde hace mucho tiempo.

Elsa Cárdenas tiene más de medio siglo trabajando en el mercado con el horneado de chancho y las papas con cuero.

“Tengo 73 años de vida y 58 en el mercado, soy la más antigua de todas”, comentó, orgullosa, doña Elsa, quien, pese a su edad, trabaja de 7 de la mañana a 7 de la noche, todos los días, excepto el domingo.

“El plato mínimo cuesta 3,00 dólares, pero si alguien no tiene se le puede dar a 2,50 dolaritos. De allí el precio es de acuerdo a lo que lleve. Asimismo, la libra se la vende a 6 dólares, pero si lleva algunas libritas se la puede dar a 5”, indicó la comerciante.

Una pequeña inspección permite apreciar que los comensales, literalmente, se chupan los dedos. Y no es para menos, ya que la porción de chancho incluye el respectivo cuerito, una ensalada de legumbres, dos tortitas de papa y una salsa de cebolla con tomate. Para qué más.

Otro personaje tradicional del mercado es Rosa Rojas. Ella. Incluso, ha sido parte de algunos carteles ubicados a la entrada a la ciudad en los que se promociona el plato típico y otros atractivos de la ciudad.

Ella tiene 40 años en ese trabajo y es una de las más solicitadas por los clientes. ¿Su fórmula mágica? “Sal, ajo y ají peruano. Cada quien tiene su fórmula a la hora de preparar el chanchito”.

Siempre con una sonrisa a la mano, doña Rosa asegura que el proceso de elaboración no es nada fácil y que, para un perfecto ahornado, lo mejor es hacerlo en un horno de leña de eucalipto, que esté bien seca.

“El chancho se lo mete al horno a las 9 de la noche y sale al otro día, a las 6, pero hay que estarlo controlando”, dijo doña Rosa.

Ayuda municipal
Tanto doña Elsa como doña Rosa se sienten agradecidos por el apoyo que les da el municipio. Esto lo corrobora el administrador del mercado, Fausto Guillén, quien destacó que las vendedoras han sido puestas en un lugar especial, pues se trata de “varias generaciones que han estado en la misma labor de atraer al turismo”.

“Prueba del apoyo que se les ha dado es que cuentan con espacio de ventilación aérea, se les ha facilitado un uniforme tipo cheff para que se las vea bien presentadas, también se les pintó el local”, indicó el funcionario.
En cuanto a la promoción, indicó que las vendedoras cuentan con un espacio considerable en la revista municipal que se edita con motivo de las fiestas de Cuenca; asimismo, se las promociona a través de las redes sociales como el Facebook. (JA) I